Propuesta para la
DINAMIZACION
DEL SERVICIO SOCIAL ESTUDIANTIL
DE LOS COLEGIOS DE BOGOTA
El
programa de SERVICIO SOCIAL ESTUDIANTIL, que ofrece la Fundación Colombiana de Tiempo Libre y
Recreación - Funlibre-, es la propuesta que surge del PLAN SEMILLERO PARA LA
CONSTRUCCIÓN DE UNA ETICA CIVIL que
pretende formar jóvenes mediante la aplicación de la pedagogía lúdica, como
instrumento capaz de trascender las esferas sociales, a través del arte y todas
sus manifestaciones, la recreación y el deporte, y un adecuado uso del tiempo
libre, como espacios para la formación
de valores y la reflexión individual y colectiva.
En este
sentido el servicio social, se presenta además de las actividades placenteras
de formación, como un proceso de participación, discusión, toma de decisiones y
comportamientos, con el ánimo de mejorar las condiciones de vida de los y las
participantes y sus comunidades beneficiadas.
El
programa articula programas de formación integral tanto al interior de la institución
educativa, como desde ella hacia la comunidad, proyectando estrategias de
participación democrática, autogestión sostenible, considerando al joven como
sujeto político, que no es otra cosa que el joven pensante, participativo y
critico
COMPONENTES DEL PROGRAMA
Ejes temáticos:
Es en los
espacios de convivencia y los ambientes de socialización y aprendizaje que se
construyen a partir de los programas de ocio y recreación donde se reflejan los
roles, los valores, las creencias y las distintas formas de interacción. Por
ello, es en estos espacios donde se pueden perpetuar o modificar los estilos de
autoridad, la inequidad entre los géneros, el manejo de las relaciones de
poder, y de ahí su importancia como dinamizadores de procesos de reflexión para
la identificación y transformación de realidades.
Para el
caso de los programas de Funlibre, y particularmente del programa de servicio
social, tenemos la oportunidad, durante 120 horas efectivas de crear espacios
de aprendizaje con los jóvenes. Esto
exige la formulación de modelos que permitan, en lo metodológico, hacer posible
la participación activa de los sujetos en los procesos de aprendizaje.
En este
sentido las actividades lúdicas, la recreación, el arte, son el pretexto para la expresión de creencias, para la
puesta en escena de situaciones que lleven a la reflexión, para la generación
de dispositivos que conduzcan y estimulen en los jóvenes preguntas sobre su
papel en la sociedad. Y esto no es posible en un evento masivo con miles de
jóvenes en un parque metropolitano.
La
pregunta entonces se remite a cómo generar ambientes donde la recreación como
experiencia existencial y social forme una mirada crítica no únicamente sobre
la recreación como tal, sino sobre los conceptos señalados (conflicto,
democracia, participación) y para que se apropien de la recreación como un
medio para actuar en sus contextos sociales, de la ciudad, la comunidad, el
barrio, la institución educativa, e incluso la familia.
Para
lograr entonces los principios de integralidad y participación, es necesario
preguntarse sobre el concepto de ser humano, de sociedad, de cultura que
subyace al trabajo que se realiza en Funlibre
desde la recreación y que son aspectos en los cuales se está
profundizando.
Un primer
intento se refiere a la teoría de desarrollo humano que ha venido fundamentando
varios proyectos de desarrollo social que hemos propuesto y ejecutado. Para
lograr los propósitos del desarrollo humano, se ha avanzado en la construcción
de un marco argumentativo que está en proceso de validación permanente, en donde
a partir de la sectorización de la recreación, se pretenden abordar las esferas
y dimensiones de los seres humanos, en la perspectiva de estimular la generación
de satisfactores de necesidades y la dinamización de procesos de crecimiento
tanto individual como colectivo.
Ello
es justamente lo que se pretende en recreación. Que a través de los procesos que
dinamiza, facilite una vivencia que apunte a impactar las diferentes esferas de
manera integral, aunque pueden en la práctica tener más énfasis sobre alguna o
algunas en particular. Al interior de cada una de las esferas se desenvuelven
procesos que le imprimen una dinámica específica, éstos son los de
individuación y socialización.
Los
factores que influyen en el desarrollo humano por otra parte, provienen del
contexto socioeconómico local, regional y nacional; las condiciones
fisio-orgánicas (nutrición, salud, saneamiento); las condiciones culturales que
inciden en el desarrollo de los proyectos y trabajos y la calidad de la
interacción en los diferentes espacios en los cuales se construye el desarrollo
humano.
Usualmente
en todo plan, programa, o proyecto de orden social se dice en los objetivos que
se contribuirá al desarrollo humano integral de los participantes en los mismos, pero infortunadamente en lo
conceptual y metodológico casi nunca se presenta la relación de las acciones y
los beneficios de manera clara.
En
recreación nos hemos hecho la pregunta de cómo abordar el desarrollo humano,
cómo impactamos las diferentes esferas, en que procesos del desarrollo la
vivencia puede estar presente y cuáles son las estrategias globales que han de
considerarse para que las acciones apunten integralmente al desarrollo humano
como tal.
Como
podemos ver en el Plan Nacional de Recreación y en algunos documentos inéditos
y de fundamentación de los programas de Funlibre, todos los enunciados que allí se expresan deben necesariamente
articularse a un proceso metodológico, político y técnico que optime los
resultados en relación con su impacto sobre el desarrollo humano individual y
colectivo.
Si
revisamos los sectores de la recreación -ambiental, comunitario, laboral,
terapéutico, deportivo, pedagógico, artística y cultural-, podemos ver como
cada uno de sus énfasis posibilita la articulación de los programas a los
diferentes ámbitos de la vida del hombre.
Desde
la recreación comunitaria es posible
dinamizar procesos de desarrollo que se vinculan a dinámicas colectivas de
empoderamiento a partir de las acciones desde la recreación. Programas como el
de vacaciones creativas pueden formar para el tiempo libre, aprovechar el uso
social de la infraestructura recreativa, consolidar la formación de grupos
juveniles e intergeneracionales, etc., todo lo cual se inscribe en la línea del
desarrollo social en la medida que hace posible coadyuvar a que un derecho
fundamental como la recreación sea accesible a la población, bajo un concepto
de acceso con criterios geográfico, de preferencias subjetivas, etc.
Desde
la recreación pedagógica el énfasis
está dado sobre el desarrollo de competencias cognitivas, artísticas, etc.
Y
así sucesivamente con todos los sectores, puesto que todos ellos deben estar
permeados por el desarrollo de habilidades para la vida (toma de decisiones,
solución de problemas, manejo del conflicto), de la capacidad dialógica, de
la vivencia de la lúdica, en fin, de
orientar y abrir rutas para que los
seres humanos en sus diferentes contextos construyan su propio proyecto de
felicidad humana.
Esferas,
procesos y acciones interactúan en la búsqueda de la satisfacción de
necesidades humanas, que es donde últimas se hace concreto el desarrollo
humano, pues no se puede pretender aislar a los sujetos en roles separados,
como seres fragmentados.
Si se
realiza el análisis entre los conceptos básicos de la recreación y su potencia
como mediadora de procesos de desarrollo humano individual y colectivo, se
puede establecer la coherencia de la propuesta de servicio social de Funlibre
En esa
medida la fundamentación tanto teórica como metodológica del programa
trasciende la estructura básica del programa y se articula con todas las áreas
de efectividad de la fundación: Investigación,
Formación, Vivencias y gestión.
Idealmente
se espera que el equipo humano del programa tenga la capacidad de facilitar que
el joven, en el corto tiempo que transita por nuestra institución, movilice sus
creencias, si ya están instauradas o reflexione sobre ellas para una toma de
posición consciente.
Para
contar con un referente más claro y articulado nos remitiremos a la cartilla Semillero
Para La Construcción De Una Etica Civil -de la Colección tiempo libre y recreación No. 11-, de la
que a medida que nos hemos adentrado en sus contenidos temáticos hemos venido haciendo
una comparación con las experiencias que nos han brindado la operación de
los programas de servicio social en
años anteriores.
Es así que el documento Construyendo semillero en las instituciones educativas se
constituye en el soporte a los planes de formación para los programas de
servicio social, los cuales se fundamentan en la necesidad de contribuir al
crecimiento personal y social del participante. No podemos dejar de resaltar la importancia que la contribución de
los jóvenes en su practica social debe trascender y que su aporte no debe estar
limitado a su propio beneficio o de la entidad en la que lo presta. El servicio
social nunca debe dejar de lado a su comunidad, fin ultimo del programa.
De
acuerdo con lo anterior, en primera instancia se plantean aquellos elementos
que se consideran esenciales para la generación de cultura de la democracia
desde los individuos, los grupos y los colectivos. En ese proceso de
acercamiento a la democracia real, los jóvenes pueden -e idealmente, deben- incidir desde la vivencia de sus
procesos de socialización y proyecto de vida individual, como sujetos políticos
en la solución de problemas de sus comunidades cercanas o de su colegio; esta
perspectiva hace referencia a ser parte activa de los procesos, vía la participación
y el compromiso tanto consigo mismo como con las generaciones venideras.
Para la
fundación estos componentes se convierten en un compromiso con el desarrollo de
la juventud colombiana; nuestra meta no es fijar modelos estructurados que nos
muestren el camino hacia la aplicación de programas que no trascienden en su aplicación a las comunidades, sino que éstos sean
complementos fundamentales que articulados a nuestra filosofía y metodología
nos permitan alcanzar los objetivos propuestos.
Objetivos:
Implementar
y desarrollar programas de formación integral para los estudiantes bachilleres
de los colegios de Bogotá, mediante una pedagogía social y lúdica fundamentada
en los principios de la democracia, con el fin de incidir sobre los procesos
comunitarios que circundan al joven, tanto en la familia, como en su
institución y su barrio con el animo de transmitir valores, conocimientos y
habilidades, todo dentro de un ambiente alegre y juvenil.
· Dinamizar
todos y cada uno de los contenidos establecidos en el programa, que permitan a
los participantes y beneficiarios afianzar y promover valores, lazos de
amistad, solidaridad, respeto y convivencia pacifica, tanto en el hogar, como
en la institución y la comunidad.
· Realizar
un conjunto de talleres lúdico recreativos que potencien la creatividad y el
sentido de libertad de los participantes.
· Dinamizar
y apropiar diferentes espacios recreativos y culturales.
· Generar y
fomentar espacios para el sano y productivo uso del tiempo libre de los jóvenes
y de las comunidades beneficiados.
· Fomentar
y fortalecer el desarrollo de valores democráticos y corporativos y el
desarrollo integral de los participantes.
· Dinamizar
propuestas al interior de la familia, la institución educativa y las
comunidades que permitan su desarrollo integral.
· Incentivar
el sentido de valoración de los jóvenes desde ellos y para ellos.

METODOLOGIA:
El desarrollo de distintas habilidades potencializa a los jóvenes
para adoptar una posición receptiva y proactiva ante las situaciones
especificas circundantes, y por ello es necesario orientarlos para que
encuentren en su propio proceso de personalización distintas alternativas sanas,
que le induzcan a participar en procesos de cambio social en los que ellos sean
protagonistas de su desarrollo integral.
En ese orden de ideas la propuesta de Funlibre para el
servicio social se ampara en dos componentes principales que nos ofrece la
recreación cuales son la lúdica y la formación. Estos dos componentes generan
procesos y espacios de análisis, participación, discusión y toma de decisiones
por parte de los actores del programa, movilizando además creencias,
conocimientos y actitudes que se revierten en un proceso de acción y transformación.
La forma que consideramos adecuada para dar un orden lógico
a nuestros propósitos, la contemplamos teniendo en cuenta los siguientes pasos
metodológicos:
·
Formación:
implica un proceso donde el individuo y los grupos socializan y resocializan
los saberes.
·
Reflexión:
análisis proactivo de los fenómenos sociales circundantes como estrategia hacia
la participación.
·
Participación: intervención individual o colectiva que viabiliza los
procesos de acción y permite la vivencia de experiencias.
·
Transformación: como consecuencia del proceso de socialización y de
introyeccion de unas herramientas que potencializan la dinámica de cambio en
los individuos y colectivos.
Los anteriores elementos se condensan en una metodología de
taller, la cual permite y de acuerdo a una actividad grupal una comunicación
consigo mismo y con los demás a través de tareas concretas por medio de un
trabajo participativo, dinámico y alegre.
Los
principales pasos del proceso son:
1. Convocatoria
a instituciones, inscripción, formulación de convenios, base de datos,
carnetización y actividad de integración y formación de grupos de trabajo.
2. Etapa de
formación, que comprende temas como: El joven como sujeto político, Democracia,
investigación, seminarios de profundización en recreación dirigida.
3. Planeación
de actividades y convocatoria a las comunidades.
4. Práctica
comunitaria.
Contenidos de la etapa de formación:
El
programa de SERVICIO SOCIAL ESTUDIANTIL, se sustenta sobre cuatro principios
fundamentales a saber:
1. El valor
real de la DEMOCRACIA y su contribución a la formación de nuevas generaciones.
2. La
recreación en todas sus manifestaciones, como motor de desarrollo humano
integral.
3. El uso
creativo del tiempo libre como estrategia de prevención.
4. La
formación para la participación en procesos comunitarios.
Asciende
a $25.000 por joven, lo cual incluye guías metodológicas, material pedagógico durante el periodo de capacitación,
póliza de seguro contra accidentes durante la duración del programa,
carnetizacion, sistematización de
asistencias, asesoria durante el periodo de practica y entrega de informes a
los colegios.
El programa tiene una duración de 120 horas, distribuidas
en 40 horas de capacitación y 80 horas de práctica.
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2003. |