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funlibre |
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Contenido: | 1. OBJETIVOS | 2. METODOLOGÍA | 3. OCIO, TIEMPO LIBRE Y
RECREACION | |
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INTRODUCCIÓN
Las vivencias,
experiencias y satisfacciones de los usuarios de los servicios de recreación
son el fundamento de la labor del recreador, por cuanto suscitan nuevas
formas de definir y afrontar un proyecto de vida y de afrontar o modificar su
realidad. Es indudable la importancia que adquiere el enriquecimiento
personal y profesional de quien asume esta labor, lo que conlleva a la
cualificación y al posicionamiento de la misma y, a su vez, de la recreación
como medio para el desarrollo humano y social. El módulo de FUNDAMENTOS DE Iniciaremos tratando de clarificar
los conceptos básicos y las tendencias actuales de la recreación,
reconociendo sus valores y alcances como disciplina y como actividad
significativa dentro del desarrollo de la humanidad, lo cual nos ubicará
directamente sobre el qué hacemos y su razón de ser. Es necesario, en tal sentido, enfocar a la recreación desde la
perspectiva de los beneficios que aporta en el desarrollo de las distintas
dimensiones humanas y, por consiguiente, en el de la integralidad personal,
lo que, una vez llevado a la conciencia, permita fijar nuevos lineamientos
hacia la consecución de mejores niveles en la calidad de vida del ser. Abordaremos las principales estrategias definidas en el PLAN
NACIONAL DE RECREACIÓN para la planeación y ejecución de programas
lúdico-recreativos, con el propósito de adentrarnos paulatinamente en el
trabajo de campo. El capítulo sobre Pedagogía del Ocio aportará nociones, estrategias
y experiencias importantes para el trabajo directo del recreador en su
ejercicio como instructor y motivador de actividades y procesos. Nos conduce
a un recorrido por algunas de las técnicas e instrumentos más usuales para el
desarrollo de actividades lúdico-recreativas y que tienen, entre otras, la
finalidad de trascender al simple acto recreativo (con qué y para qué) y nos
plantean la necesidad de educar en,
mediante y para el ocio 1. OBJETIVOS
·
Del módulo Cualificar el talento
humano participante del programa con respecto a la apropiación de los
fundamentos de la recreación, tal que sean asumidos de manera consciente en
el diseño de actividades y programas recreativos que generen beneficios
significativos y contribuyan a cimentar una cultura de la recreación en los
beneficiarios. ·
General Brindar los conceptos y elementos metodológicos
fundamentales de la recreación, definiendo sus características y componentes
particulares, de tal forma que su apropiación permita definir propósitos
claros en la formulación e implementación de actividades y programas
recreativos de impacto. ·
Específicos Los participantes
estarán en capacidad de: o
Identificar
los conceptos fundamentales de recreación, ocio y tiempo libre desde sus
características, propósitos y componentes específicos. o
Identificar
y analizar los conceptos y características de las tendencias actuales en
Recreación Social, Pedagogía Lúdica y juego desde la perspectiva del
desarrollo humano. o
Brindar las
herramientas y estrategias básicas adecuadas de o
Propiciar la
reflexión colectiva y la comprensión individual respecto al papel de la
lúdica como instrumento para el desarrollo de la capacidad creativa. o
Fomentar el
desarrollo e implementación de técnicas de pensamiento y procesos de
reflexión-creación de carácter lúdico a partir de la vivencia de los
fenómenos sociales y las expresiones artísticas y culturales de manera que
sean aplicables a la solución de conflictos de la realidad inmediata. o
Ofrecer los
conceptos básicos a fin de comprender a la recreación como un sistema que
requiere para su funcionalidad de un método apropiado de planeación y
ejecución para garantizar sus propósitos finales. 2. METODOLOGÍA
A partir de la lectura previa de los materiales de apoyo entregados
a los estudiantes, se profundizará en cada unos de los temas propuestos, de
tal manera que el encuentro permita la conjugación de las propuestas teóricas
con las vivencias de cada participante. Si bien es cierto que la primera parte de la sesión se desarrollará
de manera magistral, en el desarrollo temático se hará aplicación de
recursos, instrumentos y estrategias propios de Las lecturas son requisito indispensable para la preparación del
módulo y a la vez son tomadas como materiales de apoyo para el desarrollo de
los trabajos de aplicación y evaluación, en los cuales se privilegiará el
trabajo en grupos: una vez logrado el reconocimiento de cada uno de los
componentes temáticos, de su respectiva identificación y análisis, se
desarrollará una sesión de trabajo de aplicación conducente a la resolución
de problemas o situaciones puntuales que permitan, mediante la
implementación de estrategias lúdicas,
la ampliación de los conocimientos y de la capacidad de relación y expresión,
así como el desarrollo de aptitudes y potencialidades de manera creativa. De allí surgirá un producto específico (informe) resultante de la
capacidad analítico-creadora de los participantes donde se haga manifiesta
una clara relación entre la teoría y su aplicación práctica en la resolución
de problemas concretos. En el desarrollo de los temas se otorgará suma importancia a los
saberes y experiencias individuales de los participantes como puntos de
análisis, rescatando y promoviendo su
utilización como estrategia e incorporándolos al proceso con las debidas
orientaciones, si son requeridas. De otra parte, se considerará como criterio de evaluación, en el
aspecto individual, la disposición y el interés del participante hacia el
tema desarrollado, su grado de participación, entusiasmo, espontaneidad, seguridad y sentido de
pertenencia con respecto a su labor. 3. OCIO, TIEMPO LIBRE Y RECREACION
3.1.
RESEÑA HISTORICA El
proceso de hominización se caracteriza y se fundamenta por la interacción del
individuo sobre el medio como estrategia obligatoria de supervivencia, lo que
implica un reconocimiento de sus potencialidades. Si bien es cierto que en
las primeras etapas tal interacción no es plenamente consciente, más bien
intuitiva, no por ello deja de ser una experiencia enriquecedora de sus
habilidades naturales. El carácter gregario del individuo se hace más evidente
al desarrollar una concepción comunitaria de la vida social y productiva. En
este accionar de compartir las actividades y los beneficios de la misma, se
va cohesionando paulatinamente el grupo surgiendo la normatividad como agente
regulador de las relaciones, sin
implicar necesariamente la jerarquización ni la especialización. En
este ámbito, el tiempo libre como tal no se da, pues el reconocimiento de la
naturaleza y su adaptación o transformación son igualmente actividades
productivas. Más aún, las manifestaciones recreativas, como los ritos y
ceremonias, responden a la necesidad de interactuar sobre los elementos; así mismo, la cultura
material responde a criterios de utilidad, si bien que, combinados con lo
estético, lo artístico. En este plano, la actividad productiva se combina con
la capacidad creativa. El
surgimiento de la diferenciación social y la propiedad privada da paso al
modo de producción esclavista donde se pone de manifiesto la diferencia entre
el tiempo dedicado al trabajo y el dedicado al ocio, asumido o disfrutado
según la condición de esclavo o de amo. La especialización de tareas entre la
población libre da paso igualmente a la concepción del tiempo de descanso
(compensador), no necesariamente tiempo de ocio. Es
en las sociedades mediterráneas, Griega y Romana, donde el tiempo de ocio es verdaderamente aprovechado para el desarrollo individual y
la realización personal. En Grecia, el tiempo de ocio es destinado a la
contemplación creadora del espíritu generando manifestaciones artísticas y
científicas y planteamientos filosóficos. El ocio adquiere la propiedad de un
medio para el enriquecimiento físico y espiritual. En
la sociedad romana, a diferencia, el ocio es considerado como un medio
compensador de las energías para el trabajo. Ocio se identifica con tiempo
libre; negocio (nec-otium = negación del ocio) es tiempo ocupado. Ese tiempo
de descanso es ocupado en entretención o diversión que distrae de la
obligación laboral y que en muy pocas ocasiones enriquece verdaderamente el
espíritu. Las peleas de los
gladiadores o los sacrificios de cristianos frente a los leones no se pueden
considerar de ninguna manera como “diversión constructiva” (ni más faltaba!). Con
la caída del Imperio Romano de occidente (siglo V ) se da paso al modo de
producción feudal donde persiste la diferenciación social basada en las
relaciones de servidumbre y vasallaje, surgiendo una clase de terratenientes
que, para nuestro tema, darán un enfoque particular a la concepción del ocio.
El ocio es privilegio de la clase que no requiere desempeñar una labor
productiva -indigna, por demás-, es ostentoso; las actividades recreativas
como el deporte y la caza otorgan reconocimiento social. Para la clase
trabajadora, los siervos, el tiempo de ocio es efímero y es dedicado a
cohesionar la familia. Durante esta etapa surgen personajes como el bufón y
el juglar quienes ofrecen diversión popular y en no pocos casos tendrán el
privilegio de actuar en las cortes. La
burguesía de las ciudades empleará su poder económico para ganar prestigio
mediante la realización de fiestas, bailes y festivales que incluyen la danza
y el teatro y, ya entrando el Renacimiento, a través del patrocinio a los
artistas, escritores e inventores, siguiendo en este último caso un criterio de
utilidad. Para entonces, y según su apreciación, el tiempo de ocio debe ser
igualmente productivo (reviviendo a su manera el ideal griego). Con
el surgimiento de El
fenómeno de la industrialización en la sociedad Moderna le ha dado al ocio
una concepción netamente compensadora y ello se demuestra en el afán de los
trabajadores por lograr concesiones que disminuyan el tiempo laboral y por
consiguiente aumente el tiempo de descanso. Sin embargo, esta apreciación en
términos cuantitativos no se traduce en aprovechamiento cualitativo. Lo que
importa no es el ocio sino el no trabajo. De tal manera, si en las
etapas anteriores el ocio tenía un contenido y un significado, para ésta es
espacio vacío que poco contribuye a la humanización del individuo. De allí
que en los últimos tiempos haya surgido la industria de la entretención con
la finalidad de otorgarle sentido y calidad al tiempo libre. 3.2. ¿CÓMO DEFINIMOS
EL OCIO?
La
noción (idea vaga) de Recreación, en su sentido más general, está asociada a
términos subjetivos y opiniones fundamentadas en el interés o la experiencia
de quien la asume, pudiéndose
considerar por ello como una
actividad, un sistema, una idea, el jugar, el divertirse, el hacer
deporte competitivo, toda entretención, etc. Concepciones fragmentarias que
no abarcan la totalidad del fenómeno. Ante la dificultad de conceptualizar
sobre un objeto tan amplio, es necesario relacionarlo con sus componentes,
buscando por lo menos definir su razón de ser. Su fundamento. Tocaremos
como punto de partida el carácter liberador del ocio, concepción
antagonista con el puritanismo que consideraba al trabajo como el único y
exclusivo elemento liberador. El centro del problema es el trabajo; éste, en
cualquier modelo político a partir de la industrialización, posee como
característica a la alienación o conduce a ella: el obrero realiza tareas
fragmentarias siendo el eslabón de una cadena mecánica donde el producto no
tiene relación con él, generándose cierta servidumbre sicológica difícil de
sobrellevar. Por esto se busca en el no trabajo un sentido distinto, un
significado a la existencia. En
términos marxistas, la alienación se define como el acto en que el mundo de
las cosas producidas por el hombre penetra en su propio interior haciéndole
perder sus características humanas. Para la sicología social, por lo mismo,
el trabajo deja de ser un fin en sí mismo, un acto libre, para transformarse
en sólo un medio y ser vivenciado como obligación, yugo, monotonía, fatiga y
aburrimiento. Así el hombre se empobrece sicológicamente, humanamente, en vez
de desarrollarse y ampliar su yo y su conciencia. Se deteriora su posibilidad
de comunicación, de aprendizaje, de creatividad (por el carácter repetitivo
del trabajo). Por
otro lado, el consumo es también factor alienante. considerándolo como un
acto en el cual no participan nuestras necesidades reales sino que obedece a
condicionamientos externos como la ostentación, la apariencia o la moda. El
dinero como producto del trabajo otorga al individuo el poder para adquirir
cosas, independientemente de que las utilice o no. O que las utilice mal. El
tiempo libre es igualmente una mercancía que se adquiere o que se acumula
para ser consumida, gastada hasta su agotamiento, como preparación para afrontar
nuevos momentos de obligaciones (las vacaciones, por ejemplo). Si
identificásemos al tiempo libre como tiempo de no trabajo, incurriríamos en
notable contradicción por cuanto éste último se manifiesta como resultado de
una necesidad de desprenderse de una obligación para ser disfrutado; responde
a la necesidad de contrarrestar el cansancio o el aburrimiento del trabajo y,
al ser necesario, no puede considerársele libre. Sería simplemente
tiempo “liberado de...” (obligaciones); tiempo hetero-condicionado
(condicionado por otro), pues la libertad supone la anulación de la
necesidad. Para que el ocio adquiera el carácter de liberatorio, no sólo debe
anular la obligación primaria sino también los efectos de dicha obligación:
el trabajo es la obligación, el cansancio, el aburrimiento, el estrés, son
los efectos de la misma. El tiempo libre será tal en tanto posibilite la
elección –igualmente libre- de utilizarlo “para...” (algo), sin responder más
que a auto-condicionamientos. Las
funciones del ocio, según Jean
Dumazedier, estudioso del tema, deben ser: Descanso, en cuanto libera de la fatiga laboral. Diversión, por cuanto libera del aburrimiento y la
monotonía, re-equilibrando al individuo frente a sus obligaciones. Desarrollo de la personalidad, en tanto posibilita una
mayor participación social y cultural desinteresada. Esta
última función supone una verdadera disponibilidad del individuo para sí
mismo, condición esencial para su
socialización. A partir de esta trilogía que implica conocimiento, placidez y
desarrollo, se reconoce la recreación como un componente vital parta la
formación del ser humano y a través de la cual se satisfacen necesidades de
distensión, disfrute y crecimiento personal. En consecuencia, todo aquello
que permita o estimule el desarrollo del hombre como totalidad, merece el
calificativo de recreativo. Aunque
la recreación se puede lograr por medio de actividades, no es posible
identificarla plenamente con ellas, puesto que éstas son solo medios que le
permiten al individuo reconocerse y tomar decisiones. El carácter recreativo
lo confiere el hombre mismo cuando, a través de ellos (los medios), se
recrea, es decir, cuando la participación o práctica de una actividad cuenta
con la actitud receptiva, positiva y transformadora que produce una verdadera
satisfacción, para el disfrute pleno de la vida, la alegría, la fe, la
confianza, la solidaridad, la auto-realización, el deseo de superación y
otros valores. De
esta manera, se puede afirmar que nos recreamos cuando hemos logrado sustraernos
de lo habitual o rutinario, descubriendo en las cosas un nuevo sentido. Nos
recreamos con el diálogo sincero, en la verdadera amistad, con la lectura o
re-lectura de un libro; en la contemplación de la naturaleza, cuando variamos
o encontramos algo nuevo en lo que hacemos a diario, en la clase, en el
trabajo, nos recreamos. Se
hace necesario insistir en la recreación como medio y no como fin último.
Como medio, ayuda a orientar la vida y contribuye al desarrollo del carácter
y estructuración de la personalidad, pues a través de las actividades
recreativas se logra un equilibrio entre lo que se es y lo que se quiere ser.
Su influencia es grande y va mas allá de la búsqueda de alegría, placer,
distracción, calma, creación, factores que proporcionan un renovado impulso
para volver a encontrarse en aquello que puede ser fundamental para la vida
de cada uno, como lo es el trabajo, a través del cual realizamos lo que más
nos gusta y nos permite crecer individual y colectivamente en la reciprocidad
con los demás, asumiendo en la práctica con carácter recreativo. Re-crear
(volver a crear), resume toda la filosofía de la recreación.[1] De
otra parte, podemos identificar, según el mismo autor, las características del ocio: Es
liberatorio, en tanto es el
resultado de una libre elección y porque libera de obligaciones. Es
hedonístico, en tanto busca el
placer, la satisfacción como fin. Es
desinteresado: no está sometido a
ningún fin lucrativo o utilitario. Es
personal: atiende a necesidades
individuales auto- condicionadas. A
esta altura y, partiendo de los elementos, funciones y características del
ocio expresadas anteriormente, 4. TENDENCIAS ACTUALES DE
| |||||||||||||||||||||||||||||||||
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Necesida-des según
categorías axiológi-cas |
NECESIDADES SEGÚN CATEGORÍAS
EXISTENCIALES |
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Ser
|
Tener
|
Hacer |
Estar |
|
|
Subsis-tencia |
Salud mental, humor, flexibilidad, lúdica. Amable, seguro, responsable,
autosuficiente. |
Actitudes positivas, autoestima, Valores. Oportunidades de crecimiento económico, personal y social |
Desarrollar talentos y competencias;
actitudes para potenciar su capacidad económica como elemento
complementario al tiempo ocupado. |
Ambientes sociales y educativos flexibles,
humanos, pedagógicos. |
|
Protección |
Fortaleza interna para afrontar las crisis
constructivamente como individuo o comunidad. Comunicativo, solidario, creativo. |
Políticas en ocio y recreación orientadas
al desarrollo humano – Habilidades y actitudes para afrontar
creativamente las crisis. |
Estrategias lúdicas que convoquen a
trabajar sobre los factores que violentan el tejido social, familiar y
educativo. Procesos de empoderamiento. |
En un entorno cohesionado socialmente en
estrecha relación con el hombre y el ambiente, y los amigos y personas
importantes de su entorno. |
|
Afecto |
Imaginativo, creativo, autónomo y
tolerante, sensible, afectivo, cariñoso, respetuoso, agradable, asertivo. |
Capacidad de construir un proyecto vital
vinculado a los otros (familia, comunidad, escuela), actitudes positivas,
lazos afectivos fuertes y responsables; inteligencia emocional. |
Programas, acciones y procesos que
propicien la cohesión social basada en vínculos de amistad, conocimiento
del otro, integración comunitaria, etc.; vínculos a través del arte y la
cultura. |
Espacios de encuentro íntimos y públicos,
familiares y sociales consistentes y cohesionados por la familiaridad, la
amistad, el compañerismo. |
|
Entendi-miento |
Lúdico, creativo, abierto a nuevas
posibilidades de desarrollo personal; una relación lúdica con el
conocimiento reflexivo frente a sus prácticas personales, profesionales, de
ocio y recreación. |
Capacidad de vincular espacio-tiempo y
conocimiento en un contínuo de aprendizaje. Lo racional y lo subjetivo
posibilita procesos de construcción en lo individual y lo colectivo. |
Experiencias esencialmente lúdicas que
propicien la producción de conocimiento colectivo e individual y el desarrollo de pensamiento crítico. Ludotecas, rincones de experiencia,
talleres, etc.; programas orientados por ejes temáticos, capacitación y
entrenamiento. Escuelas de Formación, grupos juveniles, grupos
intergeneracionales. |
Entornos familiares, educativos y
comunitarios donde el aprendizaje es el motor del desarrollo humano
cotidiano. Organización de encuentros para el aprendizaje (centros de
interés, talleres, encuentros juveniles e infantiles, jornadas culturales) |
|
Participa-ción |
Solidaridad, autonomía, socialización,
creatividad, empatía y sensibilidad a las necesidades humanas. Democrático.
Capacidad de toma de decisiones –
empoderado – conciente de la realidad |
Proyectos y programas de recreación y
animación sociocultural que tengan como eje metodológico la participación.
(autogestión) |
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