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Documento:

FUNDAMENTOS DE LA RECREACION

Autor:

FUNLIBRE

Origen:

Módulo 3
Formación de líderes comunitarios en Recreación
Programa Realizado por FUNLIBRE para el IDRD.

AÑO 2004

 

 

 

 

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Contenido:

| 1. OBJETIVOS | 2. METODOLOGÍA | 3. OCIO, TIEMPO LIBRE Y RECREACION |
| 4. TENDENCIAS ACTUALES DE LA RECREACIÓN | 5. LA RECREACION COMO SATISFACTOR SINERGICO |
| 6. BENEFICIOS DE LA RECREACION | 7. PEDAGOGIA DEL OCIO | 8. EL TALLER CREATIVO RECREATIVO |

 

 

INTRODUCCIÓN

 

Las vivencias, experiencias y satisfacciones de los usuarios de los servicios de recreación son el fundamento de la labor del recreador, por cuanto suscitan nuevas formas de definir y afrontar un proyecto de vida y de afrontar o modificar su realidad. Es indudable la importancia que adquiere el enriquecimiento personal y profesional de quien asume esta labor, lo que conlleva a la cualificación y al posicionamiento de la misma y, a su vez, de la recreación como medio para el desarrollo humano y social.

 

El módulo de FUNDAMENTOS DE LA RECREACIÓN pretende brindar al recreador los conceptos y las herramientas básicas que contribuyan de manera efectiva a hacer realidad en la práctica los planteamientos anteriores. A través del módulo  intentaremos dar respuesta a los interrogantes surgidos al respecto, de manera tal que el acopio de conocimientos y vivencias sirva a los propósitos profesionales y operacionales en su campo de acción.

 

Iniciaremos tratando de clarificar  los conceptos básicos y las tendencias actuales de la recreación, reconociendo sus valores y alcances como disciplina y como actividad significativa dentro del desarrollo de la humanidad, lo cual nos ubicará directamente sobre el qué hacemos y su razón de ser.

 

Es necesario, en tal sentido, enfocar a la recreación desde la perspectiva de los beneficios que aporta en el desarrollo de las distintas dimensiones humanas y, por consiguiente, en el de la integralidad personal, lo que, una vez llevado a la conciencia, permita fijar nuevos lineamientos hacia la consecución de mejores niveles en la calidad de vida del ser.

 

Abordaremos las principales estrategias definidas en el PLAN NACIONAL DE RECREACIÓN para la planeación y ejecución de programas lúdico-recreativos, con el propósito de adentrarnos paulatinamente en el trabajo de campo.

 

El capítulo sobre Pedagogía del Ocio aportará nociones, estrategias y experiencias importantes para el trabajo directo del recreador en su ejercicio como instructor y motivador de actividades y procesos. Nos conduce a un recorrido por algunas de las técnicas e instrumentos más usuales para el desarrollo de actividades lúdico-recreativas y que tienen, entre otras, la finalidad de trascender al simple acto recreativo (con qué y para qué) y nos plantean la necesidad de educar en, mediante y para el ocio

 

 

1.  OBJETIVOS

 

·                     Del módulo

 

Cualificar el talento humano participante del programa con respecto a la apropiación de los fundamentos de la recreación, tal que sean asumidos de manera consciente en el diseño de actividades y programas recreativos que generen beneficios significativos y contribuyan a cimentar una cultura de la recreación en los beneficiarios.

 

·                     General

                          

Brindar los conceptos y elementos metodológicos fundamentales de la recreación, definiendo sus características y componentes particulares, de tal forma que su apropiación permita definir propósitos claros en la formulación e implementación de actividades y programas recreativos de impacto.

 

·                     Específicos

 

Los participantes estarán en capacidad de:

o         Identificar los conceptos fundamentales de recreación, ocio y tiempo libre desde sus características, propósitos y componentes específicos.

o         Identificar y analizar los conceptos y características de las tendencias actuales en Recreación Social, Pedagogía Lúdica y juego desde la perspectiva del desarrollo humano.

o         Brindar las herramientas y estrategias básicas adecuadas de la Pedagogía Lúdica con miras a su aplicación práctica en el diseño y desarrollo de actividades y programas lúdico-recreativos.

o         Propiciar la reflexión colectiva y la comprensión individual respecto al papel de la lúdica como instrumento para el desarrollo de la capacidad creativa.

o         Fomentar el desarrollo e implementación de técnicas de pensamiento y procesos de reflexión-creación de carácter lúdico a partir de la vivencia de los fenómenos sociales y las expresiones artísticas y culturales de manera que sean aplicables a la solución de conflictos de la realidad inmediata.

o         Ofrecer los conceptos básicos a fin de comprender a la recreación como un sistema que requiere para su funcionalidad de un método apropiado de planeación y ejecución para garantizar sus propósitos finales.

 

 

2.  METODOLOGÍA

 

 

A partir de la lectura previa de los materiales de apoyo entregados a los estudiantes, se profundizará en cada unos de los temas propuestos, de tal manera que el encuentro permita la conjugación de las propuestas teóricas con las vivencias de cada participante.

 

Si bien es cierto que la primera parte de la sesión se desarrollará de manera magistral, en el desarrollo temático se hará aplicación de recursos, instrumentos y estrategias propios de la Pedagogía Lúdica con el fin de que el participante los vaya reconociendo y apropiando como complemento y práctica de los contenidos del eje temático correspondiente.

 

Las lecturas son requisito indispensable para la preparación del módulo y a la vez son tomadas como materiales de apoyo para el desarrollo de los trabajos de aplicación y evaluación, en los cuales se privilegiará el trabajo en grupos: una vez logrado el reconocimiento de cada uno de los componentes temáticos, de su respectiva identificación y análisis, se desarrollará una sesión de trabajo de aplicación conducente a la resolución de problemas o situaciones puntuales que permitan, mediante la implementación  de estrategias lúdicas, la ampliación de los conocimientos y de la capacidad de relación y expresión, así como el desarrollo de aptitudes y potencialidades de manera creativa.

 

De allí surgirá un producto específico (informe) resultante de la capacidad analítico-creadora de los participantes donde se haga manifiesta una clara relación entre la teoría y su aplicación práctica en la resolución de problemas concretos.

 

En el desarrollo de los temas se otorgará suma importancia a los saberes y experiencias individuales de los participantes como puntos de análisis,  rescatando y promoviendo su utilización como estrategia e incorporándolos al proceso con las debidas orientaciones, si son requeridas.

 

De otra parte, se considerará como criterio de evaluación, en el aspecto individual, la disposición y el interés del participante hacia el tema desarrollado, su grado de participación, entusiasmo,  espontaneidad, seguridad y sentido de pertenencia con respecto a su labor.

 

 

3. OCIO, TIEMPO LIBRE Y RECREACION

 

 

3.1. RESEÑA HISTORICA

 

El proceso de hominización se caracteriza y se fundamenta por la interacción del individuo sobre el medio como estrategia obligatoria de supervivencia, lo que implica un reconocimiento de sus potencialidades. Si bien es cierto que en las primeras etapas tal interacción no es plenamente consciente, más bien intuitiva, no por ello deja de ser una experiencia enriquecedora de sus habilidades naturales. El carácter gregario del individuo se hace más evidente al desarrollar una concepción comunitaria de la vida social y productiva. En este accionar de compartir las actividades y los beneficios de la misma, se va cohesionando paulatinamente el grupo surgiendo la normatividad como agente regulador  de las relaciones, sin implicar necesariamente la jerarquización ni la especialización.

 

En este ámbito, el tiempo libre como tal no se da, pues el reconocimiento de la naturaleza y su adaptación o transformación son igualmente actividades productivas. Más aún, las manifestaciones recreativas, como los ritos y ceremonias, responden a la necesidad de interactuar  sobre los elementos; así mismo, la cultura material responde a criterios de utilidad, si bien que, combinados con lo estético, lo artístico. En este plano, la actividad productiva se combina con la capacidad creativa.

 

El surgimiento de la diferenciación social y la propiedad privada da paso al modo de producción esclavista donde se pone de manifiesto la diferencia entre el tiempo dedicado al trabajo y el dedicado al ocio, asumido o disfrutado según la condición de esclavo o de amo. La especialización de tareas entre la población libre da paso igualmente a la concepción del tiempo de descanso (compensador), no necesariamente tiempo de ocio.

 

Es en las sociedades mediterráneas, Griega y Romana, donde el tiempo  de ocio es verdaderamente  aprovechado para el desarrollo individual y la realización personal. En Grecia, el tiempo de ocio es destinado a la contemplación creadora del espíritu generando manifestaciones artísticas y científicas y planteamientos filosóficos. El ocio adquiere la propiedad de un medio para el enriquecimiento físico y espiritual.

 

En la sociedad romana, a diferencia, el ocio es considerado como un medio compensador de las energías para el trabajo. Ocio se identifica con tiempo libre; negocio (nec-otium = negación del ocio) es tiempo ocupado. Ese tiempo de descanso es ocupado en entretención o diversión que distrae de la obligación laboral y que en muy pocas ocasiones enriquece verdaderamente el espíritu.  Las peleas de los gladiadores o los sacrificios de cristianos frente a los leones no se pueden considerar de ninguna manera como “diversión constructiva” (ni más faltaba!).

 

Con la caída del Imperio Romano de occidente (siglo V ) se da paso al modo de producción feudal donde persiste la diferenciación social basada en las relaciones de servidumbre y vasallaje, surgiendo una clase de terratenientes que, para nuestro tema, darán un enfoque particular a la concepción del ocio. El ocio es privilegio de la clase que no requiere desempeñar una labor productiva -indigna, por demás-, es ostentoso; las actividades recreativas como el deporte y la caza otorgan reconocimiento social. Para la clase trabajadora, los siervos, el tiempo de ocio es efímero y es dedicado a cohesionar la familia. Durante esta etapa surgen personajes como el bufón y el juglar quienes ofrecen diversión popular y en no pocos casos tendrán el privilegio de actuar en las cortes.

 

La burguesía de las ciudades empleará su poder económico para ganar prestigio mediante la realización de fiestas, bailes y festivales que incluyen la danza y el teatro y, ya entrando el Renacimiento, a través del patrocinio a los artistas, escritores e inventores, siguiendo en este último caso un criterio de utilidad. Para entonces, y según su apreciación, el tiempo de ocio debe ser igualmente productivo (reviviendo a su manera el ideal griego).

 

Con el surgimiento de la Reforma Protestante se modifica radicalmente la concepción del ocio considerando censurables y acusables las manifestaciones recreativas y se dignifica de tal manera el trabajo, que las actividades de ocio son estigmatizadas como libertinaje y por consiguiente “condenables”.

 

El fenómeno de la industrialización en la sociedad Moderna le ha dado al ocio una concepción netamente compensadora y ello se demuestra en el afán de los trabajadores por lograr concesiones que disminuyan el tiempo laboral y por consiguiente aumente el tiempo de descanso. Sin embargo, esta apreciación en términos cuantitativos no se traduce en aprovechamiento cualitativo. Lo que importa no es el ocio sino el no trabajo. De tal manera, si en las etapas anteriores el ocio tenía un contenido y un significado, para ésta es espacio vacío que poco contribuye a la humanización del individuo. De allí que en los últimos tiempos haya surgido la industria de la entretención con la finalidad de otorgarle sentido y calidad al tiempo libre.

 

3.2. ¿CÓMO DEFINIMOS EL OCIO?

 

La noción (idea vaga) de Recreación, en su sentido más general, está asociada a términos subjetivos y opiniones fundamentadas en el interés o la experiencia de quien la  asume, pudiéndose considerar por ello como una  actividad, un sistema, una idea, el jugar, el divertirse, el hacer deporte competitivo, toda entretención, etc. Concepciones fragmentarias que no abarcan la totalidad del fenómeno. Ante la dificultad de conceptualizar sobre un objeto tan amplio, es necesario relacionarlo con sus componentes, buscando por lo menos definir su razón de ser. Su fundamento.

 

Tocaremos como punto de partida el carácter liberador del ocio, concepción antagonista con el puritanismo que consideraba al trabajo como el único y exclusivo elemento liberador. El centro del problema es el trabajo; éste, en cualquier modelo político a partir de la industrialización, posee como característica a la alienación o conduce a ella: el obrero realiza tareas fragmentarias siendo el eslabón de una cadena mecánica donde el producto no tiene relación con él, generándose cierta servidumbre sicológica difícil de sobrellevar. Por esto se busca en el no trabajo un sentido distinto, un significado a la existencia. 

 

En términos marxistas, la alienación se define como el acto en que el mundo de las cosas producidas por el hombre penetra en su propio interior haciéndole perder sus características humanas. Para la sicología social, por lo mismo, el trabajo deja de ser un fin en sí mismo, un acto libre, para transformarse en sólo un medio y ser vivenciado como obligación, yugo, monotonía, fatiga y aburrimiento. Así el hombre se empobrece sicológicamente, humanamente, en vez de desarrollarse y ampliar su yo y su conciencia. Se deteriora su posibilidad de comunicación, de aprendizaje, de creatividad (por el carácter repetitivo del trabajo).

 

Por otro lado, el consumo es también factor alienante. considerándolo como un acto en el cual no participan nuestras necesidades reales sino que obedece a condicionamientos externos como la ostentación, la apariencia o la moda. El dinero como producto del trabajo otorga al individuo el poder para adquirir cosas, independientemente de que las utilice o no. O que las utilice mal. El tiempo libre es igualmente una mercancía que se adquiere o que se acumula para ser consumida, gastada hasta su agotamiento, como preparación para afrontar nuevos momentos de obligaciones (las vacaciones, por ejemplo).

 

Si identificásemos al tiempo libre como tiempo de no trabajo, incurriríamos en notable contradicción por cuanto éste último se manifiesta como resultado de una necesidad de desprenderse de una obligación para ser disfrutado; responde a la necesidad de contrarrestar el cansancio o el aburrimiento del trabajo y, al ser necesario, no puede considerársele libre. Sería simplemente tiempo “liberado de...” (obligaciones); tiempo hetero-condicionado (condicionado por otro), pues la libertad supone la anulación de la necesidad. Para que el ocio adquiera el carácter de liberatorio, no sólo debe anular la obligación primaria sino también los efectos de dicha obligación: el trabajo es la obligación, el cansancio, el aburrimiento, el estrés, son los efectos de la misma. El tiempo libre será tal en tanto posibilite la elección –igualmente libre- de utilizarlo “para...” (algo), sin responder más que a auto-condicionamientos.

 

Las funciones del ocio, según Jean Dumazedier, estudioso del tema, deben ser:

 

Descanso, en cuanto libera de la fatiga laboral.

Diversión, por cuanto libera del aburrimiento y la monotonía, re-equilibrando al individuo frente a sus obligaciones.

Desarrollo de la personalidad, en tanto posibilita una mayor participación social y cultural desinteresada.

 

Esta última función supone una verdadera disponibilidad del individuo para sí mismo, condición  esencial para su socialización. A partir de esta trilogía que implica conocimiento, placidez y desarrollo, se reconoce la recreación como un componente vital parta la formación del ser humano y a través de la cual se satisfacen necesidades de distensión, disfrute y crecimiento personal. En consecuencia, todo aquello que permita o estimule el desarrollo del hombre como totalidad, merece el calificativo de recreativo.

 

Aunque la recreación se puede lograr por medio de actividades, no es posible identificarla plenamente con ellas, puesto que éstas son solo medios que le permiten al individuo reconocerse y tomar decisiones. El carácter recreativo lo confiere el hombre mismo cuando, a través de ellos (los medios), se recrea, es decir, cuando la participación o práctica de una actividad cuenta con la actitud receptiva, positiva y transformadora que produce una verdadera satisfacción, para el disfrute pleno de la vida, la alegría, la fe, la confianza, la solidaridad, la auto-realización, el deseo de superación y otros valores.

 

De esta manera, se puede afirmar que nos recreamos cuando hemos logrado sustraernos de lo habitual o rutinario, descubriendo en las cosas un nuevo sentido. Nos recreamos con el diálogo sincero, en la verdadera amistad, con la lectura o re-lectura de un libro; en la contemplación de la naturaleza, cuando variamos o encontramos algo nuevo en lo que hacemos a diario, en la clase, en el trabajo, nos recreamos.

 

Se hace necesario insistir en la recreación como medio y no como fin último. Como medio, ayuda a orientar la vida y contribuye al desarrollo del carácter y estructuración de la personalidad, pues a través de las actividades recreativas se logra un equilibrio entre lo que se es y lo que se quiere ser. Su influencia es grande y va mas allá de la búsqueda de alegría, placer, distracción, calma, creación, factores que proporcionan un renovado impulso para volver a encontrarse en aquello que puede ser fundamental para la vida de cada uno, como lo es el trabajo, a través del cual realizamos lo que más nos gusta y nos permite crecer individual y colectivamente en la reciprocidad con los demás, asumiendo en la práctica con carácter recreativo. Re-crear (volver a crear), resume toda la filosofía de la recreación.[1]

 

De otra parte, podemos identificar, según el mismo autor, las características del ocio:

 

Es liberatorio, en tanto es el resultado de una libre elección y porque libera de obligaciones.

Es hedonístico, en tanto busca el placer, la satisfacción como fin.

Es desinteresado: no está sometido a ningún fin lucrativo o utilitario.

Es personal: atiende a necesidades individuales auto- condicionadas.

 

A esta altura y, partiendo de los elementos, funciones y características del ocio expresadas anteriormente, la RECREACION la podemos concebir como el conjunto de actividades que conllevan al descanso, a la diversión y a la formación personal y social del individuo, fomentando su capacidad creadora de manera libre y espontánea.

 

 

4. TENDENCIAS ACTUALES DE LA RECREACIÓN

 

 

A continuación esbozaremos las principales características de las tendencias, modelos de acción o enfoques de la recreación más usuales con el propósito de que sirvan como punto de partida para una discusión más amplia, de forma que nos permita definir con mayor claridad sus alcances y beneficios con miras al diseño apropiado de los programas lúdico-recreativos.

 

 

4.1. EL RECREACIONISMO

 

Enfatiza en el carácter netamente compensatorio de la recreación en cuanto otorga singular importancia a las actividades desarrolladas en el tiempo de no trabajo, las cuales hacen las veces de factor re-equilibrante y regenerativo del estado anímico y físico de las personas involucradas. De tal forma, el tipo de actividades es lo de menos, pues éstas tienen el carácter de aleatorias –en ocasiones desordenadas- e individualistas y a través de ellas -o en ellas-, se pretende que se dé cierto grado de sociabilidad sin más condiciones que el disfrute del conjunto en masa.  De lo que se trata en últimas es de ocupar el tiempo no ocupado laboralmente, trátese de los momentos después de la jornada, el día libre o las vacaciones. Por ello, quienes dirigen u organizan –desde afuera- este tipo de actividades son “oficiantes” del ejercicio físico o recreadores empíricos que, si bien es cierto, en ocasiones planean sus programas y rutinas, ellas están lejos de cumplir con las funciones que definimos con anterioridad.

 

Este modelo de acción, desafortunadamente el de más arraigo en nuestro medio, se corresponde con el sistema socio-económico imperante, por cuanto en él no media ni interviene la reflexión, el cuestionamiento o la trascendencia humanista de lo realizado más allá del divertimento; más bien, de lo que se trata es de perpetuar –y aceptar- el estado de cosas. Los casinos y gimnasios de las empresas sirven a la medida a tales propósitos.

 

 

4.2. LA ANIMACIÓN SOCIO-CULTURAL (A.S.C.)

 

Este modelo tiene sus raíces en las corrientes sociológicas de los años 50 y se fundamenta básicamente en la Educación Popular y en la participación social como motor de transformación; por lo tanto, se enfoca hacia el cambio de actitudes en las personas y hacia su participación dentro de la dinámica social, de manera consciente. De allí que las acciones del animador socio-cultural pretendan la modificación, la generación, la reflexión o la toma de conciencia acerca de los valores sociales o institucionales, afirmando en la crítica el carácter de modelo contra-funcional (inconformismo, antes que pasiva aceptación). El sentido educativo y formador de este enfoque se refleja igualmente en el método de trabajo, en cuanto permite que el conjunto de acciones sea influido o dependa de los intereses de los participantes, fomentando el acuerdo y el trabajo grupal. Difiere del anterior en cuanto a que, en aquel, la intervención de los participantes en la planeación y el desarrollo de la actividad es mínima o nula; por otra parte, la diversidad de actividades de la A.S.C. abarca otros campos como las prácticas deportivas, culturales, artísticas o de socialización

 

En este modelo podemos observar, además del carácter compensatorio de la actividad recreativa, el componente liberatorio en cuanto posibilita la elección personal y, lo social y hedonístico, referido a una diversión elaborada y compartida al interior del colectivo, más consecuente con las funciones y características del ocio ya descritas, a diferencia del carácter individualista del recreacionismo; así mismo, los animadores, ya sean empíricos, voluntarios o formados en la academia, tienen muy en claro los anteriores fundamentos.

 

 

4.3. LA RECREACIÓN EDUCATIVA

 

La finalidad de la educación, en sentido general, es la formación del individuo en todas sus dimensiones, intelectual, física, social, cultural, afectiva, tal que pueda integrarse adecuadamente a la vida futura. Sin embargo, tradicionalmente ha sido fraccionada dándose énfasis a uno u otro aspecto, hasta llegar a reducirse a la formación para el tiempo ocupado, para el trabajo (entendido como “empleo”), más que para el individuo en sí o para la vida misma, perpetuando la reproducción del sistema con sus concebidas desigualdades.

 

Muy pocas son las instituciones educativas que pretenden modificar el sistema a partir de la toma de conciencia de los participantes posibilitando el surgimiento de protagonistas de dicho cambio; las políticas educativas en nuestro medio actual lo hacen casi imposible y, la educación así vista, carece del carácter liberador que debe poseer y pierde su fundamento original, dando cada vez menos respuesta al desarrollo social, a los cambios tecnológicos o a la humanización del hombre.

 

Si la educación pretende fomentar en el individuo la intencionalidad crítica y modificadora de la realidad, deberá replantear sus estrategias brindando los espacios necesarios para la reflexión, la creación y el compromiso. Es allí donde la recreación encuentra su razón de ser.

 

Si bien es cierto que algunos docentes emplean estrategias lúdicas para adelantar su labor académica, valdría la pena que precisáramos si su uso es meramente didáctico o pedagógico: EDUCACION RECREATIVA O RECREACION EDUCATIVA?

 

En la primera, la recreación es entendida como el recurso didáctico que posibilita la fijación de conceptos ya definidos, de manera entretenida; así, hablaremos de Matemática recreativa, Química recreativa, etc. En el segundo caso, entendemos que a partir del ejercicio lúdico se fomentan la construcción conceptual y de actitudes, la búsqueda del conocimiento, la creatividad y el desarrollo de valores. El medio es el mismo, pero se diferencian en cuanto a la finalidad. La primera hace énfasis en la enseñanza mientras que la segunda lo hace en el aprendizaje.

 

Cualquiera que sea la posición adoptada por el docente, de todas formas se asume que se trata de educar en el tiempo ocupado, en la escolaridad. ¿Qué sucede entonces con el tiempo libre en su concepción más plena, considerado como el espacio para la reflexión y el desarrollo intencional?

 

Retomando el concepto de Erich Fromm, la libertad existe en tanto contemple “libertad de...” y ‘libertad para...”, aspectos no inmanentes al individuo, sino que implican un proceso de aprendizaje y por tanto un agente que lo instrumente, que sugiera, que oriente, que motive los modos de liberar el tiempo “para...” (algo).

 

La Recreación, caracterizada como Educación en y del / para el tiempo libre intenta generar aprendizajes más que instrumentales y modificar al hombre y su modo de participar en la realidad; procura modificar conductas, hábitos, actitudes; así mismo,  se da en un tiempo liberado de obligaciones exteriores, lo que la convierte en voluntaria u optativa; procura generar una necesidad de participación al profundizar en el trabajo grupal y la auto-gestión. En síntesis, pretende generar un individuo consciente y comprometido; actor y protagonista de su propio hacer, de su historia, lo que la diferencia propiamente de la escuela.

 

 

5. LA RECREACION COMO SATISFACTOR SINERGICO

 

 

Nacional e internacionalmente el ocio y la recreación están en un momento rico y dinámico de construcción; las condiciones y tendencias contemporáneas en lo político, lo ambiental, los desarrollos tecnológicos, la guerra, la xenofobia, en fin todos aquellos condicionantes al que el ser humano de hoy se enfrenta, y la oportunidad que da el hecho que tanto paradigmas estén en cuestionamiento, da opciones creativas y sustentadas para intentar acercarse a una respuesta que ayude a concretar la forma como el ocio y la recreación contribuyen al desarrollo humano.

 

En este sentido se asume  el reto de aportar a la construcción de modelos desde la recreación pero recogiendo el conocimiento que aportan las diferentes disciplinas, y tomando una posición frente a él. En esta tarea se ha venido articulando en términos propositivos, y sometidos a discusión, el Modelo de Desarrollo a escala Humana Max Neef, Elialde y Hopenhayn[2].

 

Uno de los aspectos que más llama la atención de este modelo es, entre otras, que el mismo no pretende mostrar una verdad en relación con la propuesta de desarrollo que debe considerarse como verdad y condición para su aplicación; sino más bien desde la expectativa que ésta es una construcción a través de mecanismos de participación social, con los actores y sus comunidades en la perspectiva, antes que contraponerse al Estado, de hacer un esfuerzo político por trabajar con él.

 

Otro elemento de partida importante es que no supone una mirada epistemológica única a la cuestión del desarrollo humano; la propuesta surge desde la contextualización en un entorno específico latinoamericano, sus problemáticas y potencialidades. Esta visión amplia la mirada a los problemas, más aún que pretenden ir más allá del ejercicio académico.

 

La búsqueda que se hace en este análisis es si es posible articular el ocio y la recreación desde una perspectiva de desarrollo humano con este modelo e intentar identificar categorías concretas, que en relación con los beneficios de la recreación aporten elementos de decisión para las políticas, planes y programas del sector y para las decisiones individuales en relación con las opciones que cada sujeto asuma.

 

En primera instancia se retoman los conceptos básicos de los autores que sustentan el modelo, para entrar en el análisis de sus condiciones de posibilidad como referente para alcanzar respuestas, por lo menos parciales, desde el ocio  y la recreación.

 

Una política de desarrollo orientada hacia la satisfacción de las necesidades humanas trasciende la racionalidad económica y compromete al ser humano integralmente.  El Desarrollo a escala Humana se basa en tres supuestos principales: 

 

a)     el desarrollo se refiere a las personas y no a los objetos; el objetivo es que permita elevar la calidad de vida de las personas,  valorada ésta en términos de las posibilidades que tengan las personas de satisfacer adecuadamente sus necesidades humanas fundamentales.

 

b)     las necesidades humanas fundamentales son finitas, pocas y clasificables.

 

c)     las necesidades humanas fundamentales son las mismas en todas las culturas y en todos los periodos históricos; lo que cambia a través del tiempo y las culturas, es la manera o medios utilizados para la satisfacción de las necesidades.

 

Los satisfactores están culturalmente determinados; un satisfactor puede contribuir a la satisfacción de más de una necesidad simultáneamente o una necesidad podrá requerir más de un satisfactor. Además cada  necesidad puede satisfacerse a diferentes y con distintas intensidades. Se satisfacen en tres contextos: en relación con uno mismo, con el grupo social y con el medio ambiente, elementos todos ellos que suenan familiares en relación con la forma como se construyen tanto los conceptos, como las prácticas de recreación actualmente.

 

Otro aspecto conceptual fundamental en la propuesta de Desarrollo a escala Humana, es el carácter de carencia y potencia dado a las necesidades. La bondad de este supuesto es que se supera la naturaleza puramente fisiológica de la necesidad en la medida que, como potencia, movilizan y motivan a las personas y también pueden llegar a ser recurso. Ello conduce a otro concepto: las necesidades no se satisfacen, se realizan, se vivencian de manera continua y renovada.

 

El modelo propone una interrelación entre necesidades, satisfactores y bienes económicos de forma permanente y dinámica; los bienes económicos tienen la capacidad de afectar la eficiencia de los satisfactores, y éstos son determinantes en la generación y creación de los medios.

 

Los satisfactores se desglosan a partir del cruce en la matriz de necesidades según categorías axiológicas de: susbsistencia, protección, afecto, entendimiento, etc., y según categorías existenciales de ser, tener, hacer y estar. Los satisfactores posibles pueden tener diferentes características entre los que los autores señalan:

 

a)     Violadores o destructores: aunque pretendan satisfacer una necesidad eliminan esta posibilidad y no permiten la adecuada satisfacción de otras.

b)     Pseudosatisfactores: estimulan una falsa sensación de satisfacción

c)     Los inhibidores, que por la forma que satisfacen, imposibilitan la satisfacción de otras necesidades.

d)     Singulares: aportan a la satisfacción de una sola  necesidad. 

e)     Sinérgicos: se refiere a aquellos que por la forma en que satisfacen una necesidad determinada, estimulan y contribuyen a la satisfacción simultánea de otras necesidades.

 

Los satisfactores correspondientes a las primeras cuatro categorías son exógenos a la sociedad civil por ser habitualmente impuestos, inducidos, ritualizados o institucionalizados; se trata de satisfactores tradicionalmente impulsados de arriba hacia abajo. La última categoría, en cambio,  supone la facilitación de procesos liberadores que son producto de acciones que impulsa la comunidad de abajo hacia arriba, lo que los hace contrahegemónicos aunque en ciertos casos pueden ser originados por procesos impulsados por el Estado.

 

La propuesta que aquí se hace es que la recreación puede un satisfactor sinérgico, sin desconocer la capacidad de otros múltiples y posibles satisfactores. El ocio y la recreación como propiciadores de condiciones para el desarrollo humano, que considera tanto al sujeto humano individual, como al entorno social, cultural, económico, entre otras, se vincula a los ámbitos de interacción de las personas, ámbitos que son donde se da la realidad del desarrollo humano.

 

Las situaciones cotidianas, los valores más superiores que cada ser individual se propone, sus proyectos de desarrollo, se dan en el ahí y el ahora y trascienden en la medida que se constituyan en significativos para el sujeto.

 

La insistencia de educar para el ocio y la recreación y su posicionamiento en la mente de las personas y las comunidades, tiene que ver con ello; no se puede asumir como una actividad aislada de unas horas los fines de semana, o unos minutos después del trabajo o la escuela; supone que el individuo y la sociedad lo asumen como “esencial” dentro de sus procesos de desarrollo.

 

Para aclarar esta postura se presentan dos vías: primero, cómo atraviesa la matriz de necesidades y satisfactores el ocio y la recreación y cómo en últimas se vincula con las dimensiones particulares de los sujetos y los beneficios de la recreación.

 

La recreación puede constituirse en un satisfactor  que contribuye a que las personas, a diferentes niveles, intensidades y formas, puedan realizar necesidades humanas fundamentales. La programación en recreación sustentada en una metodología participativa y democrática, puede y debe generar procesos de empoderamiento y autodependencia local,  impulsar procesos que hagan de la recreación un satisfactor endógeno, donde la comunidad tenga autonomía en el qué y cómo de los programas, lo que se logra bajo el supuesto de una planeación basada en la comunidad y el asociacionismo como se planteaba en la primera parte. Visión fundamental para ser considerada en la planeación de actividades y programas recreativos. 

 

Las diferentes manifestaciones de la recreación pueden constituirse en satisfactores en relación con el individuo, el grupo social y el medio ambiente, y correlativamente pueden adquirir un carácter de singulares o sinérgicos.  El propósito en todo caso es que los procesos que genere sean sinérgicos, es decir, que paralelo al desarrollo económico de las comunidades, los protagonistas de los programas sean partícipes del surgimiento mismo de tales procesos, que la realización de las necesidades sea el motor del desarrollo y estimule la solidaridad social y el crecimiento de las personas.

 

Cuadro 1: Matriz de necesidades y satisfactores desde la recreación

 

 

Necesida-des según categorías axiológi-cas

NECESIDADES SEGÚN CATEGORÍAS EXISTENCIALES

Ser
Tener

 

Hacer

 

Estar

 

 

Subsis-tencia

Salud mental, humor, flexibilidad, lúdica.

Amable, seguro, responsable, autosuficiente.

Actitudes positivas, autoestima,

Valores. Oportunidades de crecimiento económico,  personal y social

Desarrollar talentos y competencias; actitudes para potenciar su capacidad económica como elemento complementario al tiempo ocupado.

Ambientes sociales y educativos flexibles, humanos, pedagógicos.

 

 

 

Protección

Fortaleza interna para afrontar las crisis constructivamente como individuo o comunidad.

Comunicativo, solidario, creativo.

Políticas en ocio y recreación orientadas al desarrollo humano –

Habilidades y actitudes para afrontar creativamente las crisis.

Estrategias lúdicas que convoquen a trabajar sobre los factores que violentan el tejido social, familiar y educativo.

Procesos de empoderamiento.

 

En un entorno cohesionado socialmente en estrecha relación con el hombre y el ambiente, y los amigos y personas importantes de su entorno.

 

 

 

 

Afecto

Imaginativo, creativo, autónomo y tolerante, sensible, afectivo, cariñoso, respetuoso, agradable, asertivo.

Capacidad de construir un proyecto vital vinculado a los otros (familia, comunidad, escuela), actitudes positivas, lazos afectivos fuertes y responsables; inteligencia emocional.

Programas, acciones y procesos que propicien la cohesión social basada en vínculos de amistad, conocimiento del otro, integración comunitaria, etc.; vínculos a través del arte y la cultura.

Espacios de encuentro íntimos y públicos, familiares y sociales consistentes y cohesionados por la familiaridad, la amistad, el compañerismo.

 

 

 

 

 

 

Entendi-miento

Lúdico, creativo, abierto a nuevas posibilidades de desarrollo personal; una relación lúdica con el conocimiento reflexivo frente a sus prácticas personales, profesionales, de ocio y recreación.

Capacidad de vincular espacio-tiempo y conocimiento en un contínuo de aprendizaje. Lo racional y lo subjetivo posibilita procesos de construcción en lo individual y lo colectivo.

Experiencias esencialmente lúdicas que propicien la producción de conocimiento colectivo e individual  y el desarrollo de pensamiento crítico.

Ludotecas, rincones de experiencia, talleres, etc.; programas orientados por ejes temáticos, capacitación y entrenamiento. Escuelas de Formación, grupos juveniles, grupos intergeneracionales.

Entornos familiares, educativos y comunitarios donde el aprendizaje es el motor del desarrollo humano cotidiano. Organización de encuentros para el aprendizaje (centros de interés, talleres, encuentros juveniles e infantiles, jornadas culturales)

 

 

 

 

 

Participa-ción

Solidaridad, autonomía, socialización, creatividad, empatía y sensibilidad a las necesidades humanas. Democrático.

Capacidad de toma de decisiones – empoderado – conciente de la realidad

Proyectos y programas de recreación y animación sociocultural que tengan como eje metodológico la participación. (autogestión)