|
|
funlibre |
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Contenido: | Introducción | 1. EL LÍDER RECREADOR DEBE... | 2. ORIENTACIONES GENERALES PARA EL DESEMPEÑO | |
|||||
Introducción
El
objetivo de la formación de los LÍDERES RECREADORES, dentro de la concepción
que se le ha dado al programa de capacitación en recreación, va más allá de
tener espacios para el desarrollo de habilidades técnicas o prácticas en
quienes serán los responsables de los programas recreativos en su localidad. En
esta perspectiva, el desarrollo de habilidades es apenas uno de los
componentes requeridos para el desempeño del recreador, pues es necesario contemplar
algunos atributos complementarios referidos a la actitud propia de quien
planea, gestiona y mantiene permanente contacto con la comunidad y con sus
dirigentes. En concreto se considera que el proceso de formación ha de
desarrollarse bajo varios supuestos: ·
Unos niveles
de concertación mínimos en relación con las expectativas de quienes coordinan
administrativa y técnicamente los programas comunitarios. ·
La
construcción con los líderes recreadores, de un perfil de competencias básico
articulado a sus sueños y prospectiva tanto personal como del proyecto. ·
Articulación
al proceso de formación del proyecto de vida de los recreadores en una búsqueda de sentido y de permanencia de los mismos en los
programas de orden comunitario. Esta propuesta se constituye en la
base para la auto-formulación de un plan de formación a largo plazo, con el
fin que los recreadores tengan la posibilidad de cualificarse debidamente con
miras a posicionar a la recreación como una opción laboral.
Alcanzar un conjunto de
competencias de una manera integral requiere del diseño y puesta en marcha de
un proceso de educación continuado, de tal manera que permita no únicamente
la continuidad en los procesos de formación sino también la oportunidad para
que se puedan realizar ajustes sistemáticos y de impacto La implementación de programas recreativos implica la existencia de
líderes recreadores, es decir, de personas especializadas, que comprendan la
responsabilidad e impacto de los mismos en el desarrollo de la sociedad colombiana
y quienes reconozcan en las diferencias culturales la posibilidad de
enriquecer desde las características de su entorno local, la vivencia lúdico
pedagógica del ser humano y por consiguiente de la comunidad. De esta manera, la construcción colectiva de un modelo de
competencias para el recreador, se constituye en un espacio para unificar
criterios en torno a los conocimientos, habilidades y responsabilidades que
se requieren para garantizar la calidad del servicio que se ofrece y, por
ende, el logro de su visión, misión, objetivos y expectativas de proyección. Por lo anterior, se
presenta el taller de construcción colectiva del perfil del recreador, en el
que, partiendo de las experiencias y el conocimiento del entorno, se analizan
y definen las competencias técnicas y humanas que deben tenerse, entrenarse y
adquirirse para el desempeño de su rol. Objetivos
C
Construir de manera colectiva el perfil de competencias
técnicas y humanas del recreador, que
garanticen el cumplimiento de los propósitos y objetivos de los programas a
implementar, a través del análisis de
dos niveles de competencias: pedagógico y administrativo, en los que se contemplen las tres
dimensiones del desarrollo del ser humano: EL SER, EL SABER Y EL HACER. C
Reconocer la importancia de un proceso de autoformación
que le permita al líder recreador fortalecer los niveles de competencias y
compartir con otros las fortalezas que posee. C
Formular un plan de autoformación que permita suplir las
necesidades particulares de las personas y del contexto local, reconociendo
en las fortalezas de otros la posibilidad de apoyar el desarrollo de dichos
programas. Metodología
Para la construcción colectiva del perfil de competencias del
recreador, se implementa la metodología de taller, en la que se conjugan los
fundamentos teóricos con las actividades prácticas, de manera que partiendo de aclaraciones
conceptuales frente a los niveles y dimensiones, en las que se basa el
enfoque que se pretende dar al perfil, los participantes, organizados por
grupos de trabajo determinan a partir del diálogo y la concertación, las
competencias requeridas desde la mirada de este enfoque. Utilizando la plenaria como mecanismo, se darán a conocer las
conclusiones de los grupos, a la vez que se irá consolidando la información
de forma que finalizada la plenaria, se entregue como resultado, el perfil
ideal de competencias, para entrar a reflexionar, de manera individual,
frente a las debilidades, fortalezas y necesidades de cada uno, con respecto
al resultado del ejercicio anterior. Por medio del desarrollo de la guía de trabajo, los estudiantes
diseñan el plan de autoformación,
identificando las posibles fuentes que brinda el contexto para
fortalecer o desarrollar las competencias que se plantean en el perfil ideal. Para finalizar, cada uno de los grupos presenta las conclusiones del
ejercicio y las expectativas de apoyo requeridas. Actividades Ø Momento I: Aclaraciones conceptuales y
explicación de la metodología Ø Momento II: Construcción
del perfil de competencias (trabajo en grupos y plenaria) Ø Momento III: Sensibilización
y elaboración del plan de auto-formación Ø Momento IV: Plenaria
y conclusiones Ø Momento V: Evaluación
del taller 1. EL
LÍDER RECREADOR DEBE...
PERFIL DE
COMPETENCIAS DEL RECREADOR PLAN DE
AUTOFORMACIÓN El propósito para el
cual fue diseñada esta guía es,
principalmente, el de descubrir las debilidades y fortalezas del
participante, desde una mirada individual y autocrítica. A lo largo de la capacitación
iremos observando y evaluando el proceso de construcción y fortalecimiento
del perfil del participante. Por ser de carácter individual y totalmente personal, lo invitamos
para que desarrolle cada uno de los ítems de una manera crítica y analítica,
ya que le ayudarán a construir su propio plan de formación. Mencione las fortalezas,
desde EL SABER, con las cuales usted cuenta para el cumplimiento del
perfil de competencias:
Relacione las fortalezas que, desde EL SABER HACER, usted considera
tener para el desempeño de su labor como recreador:
Enumere las fortalezas que, desde EL SER, usted considera tener
para el desempeño de su labor como recreador:
De acuerdo al análisis de las competencias requeridas para el
desempeño de la labor del recreador, mencione las fortalezas adicionales que,
COMO PERSONA, usted puede aportar al mismo:
Cuáles son los campos o
aspectos en los cuales, según usted, requiere de mejoramiento y / o
profundización y que contribuirán notoriamente a hacerlo más competente:
2. ORIENTACIONES GENERALES
PARA EL DESEMPEÑO DEL LIDER RECREADOR
A
continuación esbozaremos algunos aspectos que deben ser tenidos en cuenta por
cada uno de los participantes del Programa de Formación Básica en Recreación,
con el propósito de que se apropien debidamente y sirvan como insumo para
delinear su perfil personal y laboral. Deben abordarse con criterios de
apertura y siempre considerando que tales condiciones son de suprema
importancia para garantizar el éxito de nuestra gestión y el impacto que
podamos lograr en la población beneficiaria. El Recreador es Sujeto Político. Una persona dispuesta, sensibilizada y capaz de
re-crear y trasmitir valores positivos a su comunidad que se proyecten hacia
el mejoramiento de la calidad de vida, por tanto, solidario, tolerante,
justo, reflexivo, dinámico y creativo. Hace parte de un voluntariado que
aspira a generar y orientar cambios en el grupo a su cargo y por lo tanto
cumple una función concientizadora sobre la realidad, ya que a través de su accionar
creativo fortalece los principios democráticos de identidad y de
participación, necesarios para la re–construcción
de una nueva sociedad. El Recreador es un verdadero Líder. Pero este rol no es fruto solamente de la
imposición por habérsele asignado la orientación de un grupo; el liderazgo
contempla la aceptación por parte de este último y debe consolidarse
permanentemente por su eficiente dirección. Es, igualmente, forjador de lideres y por lo tanto beberá saber motivar a los miembros
del grupo a asumir dicho papel promoviendo su continua participación,
facilitando las herramientas y orientaciones mínimas para que a partir de
ellas desarrollen su propio proceso de construcción de conocimientos acorde con sus intereses y
expectativas. En este aspecto es
importante que no imponga sus propios criterios exclusivamente, sino que
permita y propicie la toma de decisiones libre y espontánea. El
Recreador ha de ser un líder con seguidores, no un jefe con subordinados.
El grupo a su cargo
La
identificación y el reconocimiento de las características, intereses y
expectativas del grupo que se orienta son elementos de suma importancia que
influyen notablemente en la
identificación de los beneficios de la recreación y se relacionan
directamente con las aspiraciones del Recreador, pues este deberá identificarse con el grupo y no esperar que
suceda a la inversa; de allí la importancia de que la asignación se haga
por elección y no por imposición; en
tal sentido, resulta conveniente reconocer algunos rasgos particulares de
ciertos grupos de personas, sin pretender por ello tipificarlos en su
generalidad. Presentamos algunos de ellos, acompañados de ciertas sugerencias
para su abordaje: Niños estudiantes de
Instituciones
El
ambiente social de algunas instituciones se caracteriza por brindar modestas
oportunidades de interacción adecuadas al niño, sus compañeros y el maestro,
lo cual conduce a un cierto desfase en el proceso de socialización infantil.
Socialización básica y fundamental en los procesos de aprendizaje que debe
conducir, como es obvio, al desarrollo de conductas positivas de
cooperativismo y que en ocasiones se reduce únicamente al espacio del recreo.
De allí que las manifestaciones de “indisciplina” se deban reconocer como
intentos o mecanismos del niño para acercarse a los otros socialmente. Podemos
encontrar niños muy despiertos y motivados aunque su fluidez y expresión
verbal los hace ver como demasiado limitados. Como todos los infantes, son
ávidos de conocimiento y creativos
cuando se les estimula y reconoce de manera permanente; de tal manera, el
líder recreador no solamente motivará la participación sino que la estimulará
dando la importancia merecida y adecuada a toda intervención. Niños
no escolarizados Su
entorno social es similar al de los anteriores, pero a diferencia de
aquellos, su contacto formativo procede por lo general del hogar, donde
usualmente sus padres no dedican suficiente tiempo al desarrollo de sus
habilidades, razón para vincularlos decididamente a procesos creativos. Son
fácilmente motivables al emplear la narración de
fábulas y cuentos cortos bien condimentados con imitaciones, gesticulación y
expresión corporal; no son muchas las cualidades histriónicas que se
requieren para ello y facilitan la identificación de roles. El lenguaje
sencillo y la demostración minuciosa de las instrucciones son elementos
indispensables en el desarrollo de las actividades; su tratamiento debe
ser personalizado pues se distraen con
facilidad, por lo que se recomienda el trabajo con grupos reducidos; piense
que el Recreador es, quizás, SU PRIMER MAESTRO y que de ello depende en gran medida su
proyección en el sistema escolarizado.
Personas
de Si bien es
cierto que desde un principio se encuentran suficientemente motivados –de lo contrario no estarían
allí-, este elemento no se puede descuidar en ningún momento. Como grupo, son
bastante solidarios y cohesionados, pero su iniciativa individual muchas
veces depende de una adecuada orientación; para ello, se debe evitar la
imposición de órdenes rígidas y, mas bien, aprovechar al máximo las
experiencias de cada uno. Para algunos de ellos, el Recreador representa la
imagen afectiva de quien los escucha y los comprende
y, sobre todo, de quien les dedica su tiempo. Se pueden mostrar menos
perfeccionistas que los grupos juveniles y, por tanto, debe reconocerse que
todos los intentos son válidos y
dignos de aplaudir.
Grupos
Juveniles Parecería el
grupo al cual el Recreador puede adaptarse con más facilidad por la
compatibilidad de edades y caracteres y por la comunidad de intereses. Sin
embargo, no es tan sencillo lograr prontamente la aceptación de un “extraño” dentro de un grupo
prácticamente cohesionado, y mucho menos si se considera que entra a
desplazar a los lideres reconocidos; por el contrario, será un tanto
complicado ganarse ese sitial. No obstante, el líder recreador tiene una gran
ventaja: está preparado; ha recibido una formación para tal y es consciente
de que debe apoyarse en aquellos para obtener dicha aceptación, sin dejarse
envolver o formar “cuadros de preferencia” que generen irritabilidad en los
demás. Atenta contra la cohesión del grupo. “El estatus del líder está dentro del grupo y no fuera de
él”. El líder no es inmune a las acciones del grupo si se
desvía demasiado de la conducta aceptable que prevalece en aquel. La
concepción de autoridad propia de esta etapa del ser humano lo hará entender
que el Recreador no es el maestro que
se las sabe todas, sino el amigo que puede orientar mejor un proceso, que
tiene más recursos o que da un mejor manejo a los recursos y aportes del grupo,
los cuales deben ser tan o más importantes que los suyos. Aportará su
experiencia, pero sin imponer “su autoridad”. Será necesario diseñar
actividades que generen análisis y contemplación de alternativas variadas
buscando un equilibrio adecuado entre la autoridad y la flexibilidad en la
conducción del grupo. Los jóvenes se muestran más insatisfechos, susceptibles
y analíticos, de allí que sea mas que conveniente
tener muy en cuenta, y direccionar, sus sugerencias
en el desarrollo de las actividades, para que el proceso no se convierta
simplemente en la búsqueda de un resultado “a toda costa o por cualquier
medio”. Niños
discapacitados Para abordar
el trabajo con esta clase de grupos, es imprescindible que el líder recreador
tenga no solamente voluntad de servicio o inclinación vocacional, sino una
formación adecuada en Educación Especial. En primera instancia, el grupo debe
ser tan reducido y homogéneo como sea posible, ya que la atención deberá ser
mucho mas personalizada que en cualquiera otro. El acto recreativo deberá
estar dirigido particularmente al desarrollo de las habilidades sico-motoras finas (visuales, auditivas, táctiles) y
cognitivas (grado de atención y concentración) que le permitan al niño una
mas afectiva aprehensión del medio. Se debe considerar que la asimilación del
entorno no es igual en un niño con deficiencia en el lenguaje articulado que
en otro con deficiencias auditivas, por solo citar un ejemplo. De ahí la
importancia de poseer cierto grado de
especialización. Es
fundamental la participación de los padres del menor en todas las etapas y
actividades del proceso, quienes complementarán la labor del Recreador con su
afecto y apoyo decididos. La definición de objetivos Toda
actividad que se realiza tiene de por sí una finalidad y debe perseguir un
objetivo especifico, educativo, formativo, lúdico, ilustrativo; nada se hace
por el simple hecho de hacerlo, aunque el juego y la recreación deberían
estar desprovistos de cualquier condicionamiento externo; por lo tanto, para
adelantar cualquier proyecto o evento deben fijarse propósitos claros y
alcanzables, pero no por ello limitados, pues no debemos olvidar que uno de
los fundamentos que sustentan nuestra labor es precisamente su CAPACIDAD DE
TRASCENDENCIA. Esto quiere decir que si bien los objetivos deben ser
alcanzables, deben dejar la puerta abierta para la definición de nuevas
metas, a manera de peldaños que conservan una continuidad. La
formulación de los objetivos debe contener aspectos claramente observables
pues su evaluación permanente resulta esencial para la re-afirmación o el
re-planteamiento de las estrategias y métodos empleados; por lo tanto no
deben sustraerse exclusivamente al campo de los resultados finales. En este
sentido, el diseño de los objetivos y de las actividades lúdicas con las
cuales se pretende alcanzarlos debe comprender criterios de complejidad
gradual (ascendente) en una dimensión tal que sean acordados por los miembros
del grupo de acuerdo a sus posibilidades, intereses y expectativas y que por
lo tanto sean susceptibles de adaptación. Las actividades y juegos, así mismo,
habrán de perder su rigidez y dar espacio a la flexibilización y modificación
espontánea de su normatividad. Este es un paso fundamental para dinamizar la
construcción del juego libre, objetivo especifico de la recreación. Partiendo de
lo anterior, se hace necesario relacionar, a manera de orientación, algunos
tipos de objetivos que son de fácil comprensión: actitudinales, procedimentales
y de resultados. Los actitudinales
se refieren propiamente a la respuesta que se espera obtener de parte del
grupo y en particular de cada uno de sus integrantes; deben perseguir la
motivación, el entusiasmo, la participación activa, el interés con respecto
al tema que se desarrolla o a la actividad que se realiza. ·
Ejemplo
1. “Fomentar en el
participante el interés por la conservación y el cuidado del Medio Ambiente”
(Mediante la consideración y apreciación del entorno domestico o escolar, el
auditorio construirá las conclusiones de acuerdo a sus vivencias) ·
Ejemplo
Los
objetivos procedimentales plantearán metas que permitan evaluar las
estrategias, métodos y técnicas a utilizar, promoviendo el conocimiento y la
practica de los mismos, reconocibles a través de la participación, la
iniciativa, la imaginación y creatividad y la libre elección de alternativas,
encaminando el proceso hacia la toma de decisiones. Estos objetivos son los
que mejor identifican el espíritu y la filosofía del proyecto, por cuanto se
centran en la actividad práctica de aprender haciendo y fomentan
la búsqueda de nuevas posibilidades de
análisis y resolución de problemas. ·
Ejemplo
1. “Fomentar en el participante el desarrollo de las habilidades creativas
mediante la manipulación libre de empaques de cartón ( o
plastilina, papel maché, etc.)¨. ·
Ejemplo
2. “Reconocer en el individuo su actitud participativa en la determinación
y/o modificación de normas dentro del juego libre”. Los
objetivos de resultados
están dirigidos principalmente a resaltar la aplicación y la trascendencia de
lo obtenido, por lo cual no se deben entender como objetivos terminales, ya
que deben comprender conductas y comportamientos proyectables
hacia el entorno. ·
Ejemplo
1.”Desarrollar en el auditorio la conciencia reflexiva con respecto al uso
del agua en el hogar, la escuela y la
comunidad” ·
Ejemplo
2. “Desarrollar en el participante los criterios democráticos y de
tolerancia, necesarios para la convivencia y la resolución pacifica de
conflictos”.
El componente ludico–pedagógico Son notorias
e indiscutibles las posibilidades y ventajas de la pedagogía lúdica, de la
metodología recreativa bien aplicada, en los procesos educativos. El término
RECREACIÓN, para el caso, deberá entenderse como el medio con posibilidad de
generar nuevas realidades y no solamente de re-crear las mismas, a través de
actividades lúdicas. Actividades que, a decir de J. Dumazedier,
“posean las funciones principales de Descanso, Diversión y Desarrollo de la
personalidad”, contrarrestadoras del cansancio
propio del trabajo impuesto, del aburrimiento y de la alineación de un
sistema consumista, también impuesto y condicionador;
por tanto se buscará ante todo desarrollar aprendizajes para el uso positivo
y creativo del tiempo libre y no solamente para su consumo. Los talleres
–importante herramienta metodológica- deben entenderse como actividades de
trabajo práctico que a través de información e instrucción generan un
producto especifico que pretende analizar y resolver
problemas, vivenciar procesos, desarrollar la creatividad y promover el
interés por la cultura, la ciencia y la técnica. Por ello, el producto
(conocimiento) debe trascender y proyectarse (ser ampliado y aplicado a la
vida). Es importante
que el Recreador promueva en el grupo la participación intencional con el fin
de generar seres para la creación, individuos críticos, cuestionadores,
pero ante todo constructores, que asuman conscientemente su compromiso con la
tarea, con los compañeros y con la realidad toda, pero no considerada como
una imposición del medio sino como un instrumento de auto-formación y
enriquecimiento personal y social. No es
suficiente con que el Recreador maneje infinidad de recursos y técnicas (Didáctica), es necesario que le
pertenezcan, que haya sido protagonista de su creación y selección y
sepa por qué y para qué las implementa
(Pedagogía). Debe ser consciente de que no podrá lograr en otros lo que ÉL no
es. De allí la importancia de identificar no solo la clase de persona que
quiere formar, sino qué clase de persona requiere ser ÉL mismo para lograrlo.
SU PROPIO PERFIL. Las prácticas
recreativas han de ser elegidas y placenteras y centrarse más en el
aprendizaje que en la enseñanza y enfatizar más en lo grupal que en lo
individual, resaltando que el hombre es un ser social, cooperativo,
solidario, y no exclusivamente competitivo. La mejor
forma de alcanzar esta meta consistirá en que los participantes (de su grupo)
logren hacerse cargo de todos los aspectos de organización y desarrollo de
las tareas, incluyendo la formulación de los objetivos. Solo así fomentaremos
la auto-gestión y daremos un gran paso que nos acerque al SUJETO POLÍTICO,
auto-reflexivo y proactivo; por tratarse de
actividades electivas –libres de condicionamientos externos-, los participantes
asumirán conscientemente su desarrollo y resultados. El documento “EL SERVICIO SOCIAL: Semillero para la
construcción de Una Sociedad Civil”, editado por FUNLIBRE, ofrece algunas
técnicas generales para asumir la metodología de taller según los propósitos
que se persigan, pero su aplicación eficiente depende del manejo creativo y
oportuno que se haga de ellas. Son recursos que el Recreador debe conocer,
interpretar, ensayar y evaluar para evitar la improvisación y dar
consistencia al proceso. Los talleres
recreativos, además de servir de escenario para la ampliación de
conocimientos, conllevan al desarrollo de aptitudes y potencialidades y de
las habilidades comunicativas, estimulando notoriamente la capacidad
creadora; estos podrán asumirse ejercitando alguno(s) de los métodos
señalados a continuación: ·
Deductivo: Se llega a proponer conclusiones y
alternativas de solución a partir de una corta presentación teórica (Modelo
Lógico). A partir de la narración de un cuento
corto o una fábula, se podrá llegar a conclusiones valorativas especificas o, con base en la manipulación de elementos de
modelado se pueden deducir sus propiedades distintivas: textura,
maleabilidad, rigidez, etc. ·
Inductivo: A partir de un ejercicio práctico
se genera información que debe ser analizada por los participantes llegando a
un planteamiento teórico que conduzca a la búsqueda de conclusiones y
soluciones (Modelo Practico Vivencial). En la elaboración de un vivero, por
ejemplo, se pueden introducir progresivamente elementos diferentes
identificando entre ellos relaciones cada vez mas
complejas hasta abarcar una totalidad, concluyendo en una afirmación general
sobre el comportamiento del ecosistema. ·
Casuístico: A partir del análisis de casos
particulares o problemas reales o supuestos, se llegará a una formulación
teórica y se propondrán soluciones prácticas (Supuesto Vivencial
Trascendente) Proponemos para este caso la dinámica
de pensamiento -aportada por Edward De Bono en su
obra “Aprender a pensar”- conocida como
P. N. I. Donde, a partir de una
situación especifica, real o supuesta, se hacen juicios valorativos
Positivos, Negativos e Interesantes,
respondiendo esta última a la posibilidad de formular hipótesis del siguiente
tipo: “sería interesante si...”, “qué sucedería si...”, qué interesante sería
que...”, etc. La
efectividad de la metodología a aplicar, como ya lo anotamos, depende de la
habilidad del Recreador para seleccionar la más conveniente, según cada caso,
aunque lo primordial no está tanto en el resultado final como en la
participación de los integrantes. De igual manera, Es recomendable que tanto al inicio como al final de cada sesión
recreativa se hagan dinámicas grupales de reconocimiento y afianzamiento tal
como las descritas en el documento mencionado y reconocidas como actividades
de Animación Socio Cultural, una buena fuente de ellas se encuentra en la
carpeta “Menú de Recreación”,
publicada por COLDEPORTES CUNDINAMARCA y que contiene actividades
recreativas de campo y de recinto cerrado, juegos de presentación, de
integración, de animación, de coordinación, juegos autóctonos, penitencias,
dinámicas de aplauso y otras que, a mas de divertir, procuran la agilidad
mental, el fortalecimiento de habilidades, la identificación cultural, el
conocimiento del grupo, el auto-dominio y la confianza. Otros recursos didácticos que motivan notablemente la participación dialógica –no pasiva- de la audiencia son los cuentos
cortos y las fábulas, de los cuales se pueden extraer conclusiones a manera
de moralejas, principios éticos y de convivencia, muy apropiados para grupos
infantiles y juveniles. En términos generales, cuando se estimulan
ampliamente la imaginación y la creatividad, se puede sacar buen partido de
actividades sencillas para propósitos específicos, como formar en los
principios democráticos mediante juegos reglados populares tales como “el
maniquí”, “la lleva”, “las estatuas” o “el puente está quebrado”. Finalmente, tengamos en cuenta que, en muchos casos no se cuenta con
los recursos necesarios para el desarrollo de las actividades, razón por la
cual el Recreador habrá de ejercitar toda su creatividad para aprovechar los
recursos del entorno o los que sean de fácil obtención o elaboración por los
participantes, motivando la utilización de materiales de desecho como cajas y
empaques de cartón, botellas y vasos plásticos desechables, pitillos, tapas
de gaseosa y otros. De igual manera, los espacios físicos disponibles deben
ser utilizados en toda su amplitud de ser posible; el efecto psicológico y la
sensación de libertad que se experimenta son un buen aliciente para las
actividades. |
|
1.
Los
documentos pueden ser bajados o impresos (una sola copia) para uso personal. 2.
Usted
esta en libertad de editarlos y usarlos en sus proyectos, dando el crédito al
autor del documento. 3.
Está
prohibido, moral y legalmente, vender el documento o hacer una reproducción
del mismo con ánimo de lucro. 4.
No
esta autorizado copiar, extraer, resumir o distribuir el documento fuera de
su propia organización y/o de manera que compita o substituya la base de
documentos de FUNLIBRE o de las Redes de las que la Fundación es el Nodo
Central. |
|
|
FUNLIBRE es una ONG sin ánimo de lucro que desde
hace 18 años ha venido impulsando con vocación latinoamericanista el
fortalecimiento y desarrollo del sector de la recreación y el tiempo libre en
Colombia y la Región mediante la Investigación, la Formación, las Vivencias y
la Gestión en Recreación. Nos interesa conocer sus comentarios sobre los
documentos Envíenos un mensaje |
|
|
Fundación
Colombiana de Tiempo Libre y Recreación - FUNLIBRE © 1988 - 2006 Fundación
Latinoamericana de Tiempo Libre y Recreación - FUNLIBRE Costa Rica |
|