|
DEL
ESPACIO PUBLICO AL ESPACIO LUDICO - El papel
de la recreación en la construcción de lugares -[1] Carlos Alberto Rico A.
Presidente
FUNLIBRE |
||||||||||||||||
|
Ir a más documentos: |
||||||||||||||||
|
La
recreación siempre ha estado signada por la dicotomía entre la premisa de
libertad en su goce y el direccionamiento implícito en la oferta
institucional de alternativas para su disfrute. En el
nivel de la simple vivencia individual el elemento más determinante está derivado
del imperativo ético de quien la disfruta, quien en su nivel de valores,
gustos y preferencias determina que es conveniente o no para entrar en ese
estadio de satisfacción que le brinda. Para algunos un casino o jugar monedas
en la calle, puede ser una recreación positiva; para otros, es censurable.
Para algunos pintar, ir a un concierto callejero, detenerse a mirar un mimo
en la calle es una recreación positiva; para otros es aburrido y lo más
lejano posible de la recreación. Cuando
las instituciones deben entrar a estructurar una oferta de programas
recreativos salta a la vista que la orientación no podría surgir del
exclusivo gusto de quien va a diseñarlos: entrarán ya los cuestionamientos
acerca de lo socialmente "rentable" y de la capacidad de generar
ofertas atractivas para la población a quien van dirigidas. Y ello
presupone la habilidad de establecer como sintonizar el plano individual e
institucional de los elementos que intervienen en la vivencia recreativa, a
saber la actividad, el tiempo y el espacio. La actividad Recreativa. Se
considera que para que una actividad sea recreativa debe caracterizarse por
ser voluntaria, placentera. En consecuencia a uno nadie lo recrea y por lo
tanto uno no recrea a nadie: Y lo que es peor: a uno nadie puede obligarlo a
recrearse. Y
cuales actividades voluntarias y placenteras son recreativas. Para algunos su
trabajo es voluntario y placentero: Podríamos decir entonces que no se ubica
en el plano de lo recreativo? A mi juicio, ese sería el ideal de la humanidad. Lo que
sucede es que adicionalmente existe el ocio casual y el ocio serio. Mirar
para el techo (el dolce far niente), es ocio, casual y del bueno (cuando no
debería estar trabajando...). Aprender técnicas de pintura al óleo puede ser
una excelente opción de ocio serio (a no ser que ello sea el camino tortuoso
para trabajar en el único empleo que le consiguió el amigo como ambientador). El tiempo de recreación. Un
gran problema es la presunción que solo por fuera de la actividad cotidiana
es que uno puede recrearse, y obviamente el tiempo de recreación sería el que
queda después de cumplir con las obligaciones cotidianas. Ello es que lo que
ha llevado a hacer sinónimo de recreación el tiempo libre. Pero
independientemente de creer que ello no es adecuado, cabría preguntarse libre
en que dimensión. Libre de, libre para, o ejercicio de libertad. Adicionalmente
estaría el análisis de su magnitud: seguimos con el mentiroso esquema de las
3 ocho: 8 horas de trabajo, 8 de sueño y 8 de descanso. Y nos estrellamos con
la cruda realidad que en este uso del tiempo que se comporta como un juego de
suma cero (donde lo que uno gana es exactamente lo que pierde el otro) en el
que muchas de las actividades cotidianas extralaborales giran usualmente en
torno al trabajo propio o del círculo familiar - lo que hace que me toque
quitarle al del de supuesto descanso para efectuar mis desplazamientos al
lugar de trabajo o de estudio, el arreglo y aseo personal-, la alimentación,
la atención de compromisos familiares y sociales -preparar la comida, hacer
tareas con los hijos-. Necesariamente
una opción es meterle libertad al tiempo de trabajo. Que el recreo sean las
clases. El espacio recreativo. Así
como en los otros elementos el carácter recreativo del espacio se lo dará el
carácter de la vivencia. Y ello es lo que señala la importancia de generar
opciones que faciliten el tránsito del espacio físico al espacio lúdico, el
transito del espacio al lugar. Veamos
el caso de una calle o un parque. Para
algunos puede ser un simple espacio físico, que está "ahí",
omnipresente, que existe sabiéndolo o no, conociéndolo o no. Ese
mismo espacio puede ser para otro un espacio vital: de vida -lo que no
necesariamente señala que sea bueno –si no, que lo digan los vecinos al
Estadio El Campín o los de las casas al frente de las discotecas- o, porque
no, que aunque no lo disfrute intencionalmente le encuentro lo bueno: una
plaza linda al frente de la casa -a la que nunca voy pero que sé que esta
ahí-. Para
otros ese mismo espacio puede ser un espacio lúdico -su lugar de recreación-
en el que tiene esas vivencias placenteras: internas. El paso del espacio de
clase como sitio de aberración al espacio de las vivencias placenteras del
conocimiento, el patio de recreo como lugar de aprendizaje, el espacio
público como espacio lúdico. GENERANDO LUGARES: DEL ESPACIO PUBLICO AL ESPACIO LUDICO El
espacio no puede ser disociado de las prácticas de la gente que lo usa. Así,
un espacio que tiene unas dimensiones absolutas y relativas, con unos límites
concretos, se convierte en un lugar si, y solamente si, los individuos le dan
un sentido metafísicamente significante. Un espacio se convierte en lugar
cuando un individuo llega a conocerlo y lo dota de significado. Henderson
y Flelke establecen seis enfoques para abordar las conexiones entre como el
espacio y el lugar se relacionan con el ocio: El
espacio como contenedor: La
gente usa los espacios como contenedores, o sitios, para actividades de ocio
y recreación. Todo ocio es espacio específico. Mucha
gente frecuentemente toma el espacio y el sentido de lugar a condición que le
evoque algo. El escenario y la influencia del ambiente son elementos
importantes a considerar en relación con la actividad existencial así como
los efectos de largo plazo de una experiencia recreacional o de ocio. Todas
las formas de expresión cultural tienen un espacio asociado y reflejado en
comportamientos humanos históricamente aprendidos. Los deportes, la
recreación, los pasatiempos y otras actividades para tiempo de ocio son
elementos del ambiente cultural y reflejan el uso del espacio y sus
variaciones. (Haries y Norris) Desarraigo
(La naturaleza cambiante del espacio) En un
espacio cada vez mas congestionado y pese al carácter móvil y hostil de
nuestra sociedad, la gente desea más estabilidad, en el que el sentido de
lugar es importante. Ello no se consigue con la estandarización de los
espacios ni con su uso simplemente consumista. Posiblemente lo que la gente
puede desear no es un espacio a través del cual moverse, sino un sentido de
lugar en el cual vivir y jugar. Adquirir el sentido de lugar presupone
permanecer en el lo suficiente para conocerlo, y ello toma tiempo, aunque más
relacionado con la intensidad que con la duración. El involucrarse en el ocio
puede proveer una potencial conexión con el lugar y podría ser un antídoto al
desarraigo. Los lugares en que el ocio puede ser vivenciado no tienen una
sola, única, identidad pero proveen una conexión con las identidades de las
personas y lo que es importante para nosotros. La gente busca conexiones,
lugares y tiempos existentes en la experiencia de ocio que les den alguna paz
y tranquilidad, así como les provean arraigo, estabilidad y una identidad no
problemática. Lugar
y Tiempo La
identidad de las cosas se construye a través de la interacción tiempo -
espacio. Aunque no pensemos en ello, todo lo que hacemos requiere una
estructura espacio-temporal. Consumir cultura, lo cual tiene lugar en un
espacio, es usar tiempo. El tiempo es movimiento, flujo, el lugar es una
pausa. El
apego al lugar es una función del tiempo con el lugar, en la que el tiempo lo
hace visible y con la noción de lugar como una conmemoración del pasado. Lugar
y estado mental Un
sentido de lugar existe es en las mentes de las personas. El espacio físico o
los lugares creados existencialmente en las mentes de las personas son más
importantes cuando la gente experimenta el ocio. La noción de lugar comienza
con sensaciones intrínsecas. Invoca y denotan distintas y únicas imágenes,
olores, sonidos, y visiones sensoriales. Y estas sensaciones pueden variar si
el individuo está lo está visitando, trabajando, habitando o jugando. El
lugar, como un estado mental, involucra una apreciación que puede ser evocada
frecuentemente. Estar ligado a un lugar involucra estabilidad y un sentido de
inversión en que la experiencia pasada que tiene implicaciones para las
actuales y futuras experiencias de ocio. Identidad
y relaciones sociales Los
espacios no son estáticos porque las relaciones sociales que crean los
lugares son dinámicas. La comunidad puede ser un lugar, pero puede no serlo
dependiendo de cómo la gente se identifica con este y crea relaciones
sociales. Todos los fenómenos sociales tienen una forma espacial que puede
cambiar con el tiempo, y una de las formas más obvias para que estos cambios
ocurran es vía que los espacios y lugares de ocio se conviertan en sitios de
resistencia, como sucede cuando los jóvenes encuentran sus propios espacios
subvirtiendo el uso y significado de espacios oficiales. Lugar
y poder El
espacio tiene implicaciones para el poder. Los espacios físicos y las
percepciones de los lugares pueden crear liberación u opresión. Ningún
espacio puede disociarse de la gente que lo usa y la gente tiende a reclamar
espacios y adoptar lugares. Los
espacios y lugares afectan la forma en que el género es construido. El
espacio puede darnos algún sentido de donde existen las relaciones de género
y son rutinariamente perpetuadas y reproducidas. A través de la estructura
física, trazados y percepciones acerca de un área, el uso del espacio por las
mujeres puede estar condicionado por el temor. Las personas comprometidas con
la gestión del espacio público no pueden ignorar el control del espacio, la
segregación del espacio y la exclusión efectiva de ciertos grupos sociales de
determinado espacios y lugares de ocio en momentos particulares. Los
defensores del ocio necesitamos entender la forma en que las personas,
hombres y mujeres, perciben y experimentan su ambiente y la percepción es
reflejada en la vida cotidiana y así como en las actividades de ocio. Ocio
como constructor de lugares Los
espacios de ocio pueden ser construidos como lugares significativos. El
diseño de espacios y programas debe ser la respuesta a la pregunta adecuada
para establecer metas y formas de pensar a través de los sentimientos y
comportamientos que están asociados con identidades y relaciones sociales en
los espacios. El
lugar así como el ocio expresan valores personales y sociales. Son una
necesidad psicológica, un prerequisito social y un atributo espiritual. LA PROPUESTA Necesariamente,
sin entrar en las discusiones sobre el carácter físico del espacio y los
análisis que hacen los arquitectos y diseñadores de los espacios,
evidentemente el problema desde nuestra óptica está asociado, de una parte,
con las opciones que brindan los espacios para posibilitar vivencias lúdicas,
y de otra de la capacidad de las instituciones de estructurar ofertas de
actividades que hagan de ellos lugares para la gente. Y las
2 variables son igual de importantes. Como anotaba Tonucci, el diseño de
parques por ejemplo no debe hacerse a la luz de lo que le gusta a los
arquitectos sino de lo que le es interesante para los niños. Hacer que los
arquitectos y diseñadores dejen de andar definiendo áreas e indicar
presuntuosamente los tipos y las modalidades de los juegos con que un niño
puede entretenerse allí. No se
trata de hacer espacios públicos infantiles, se trata de "dejarle
espacio a los niños". Hacer que el objetivo de los espacios y parques no
sea responder a las preocupaciones de los adultos sino satisfacer las
exigencias de juego de los niños. Requerimos
espacios dúctiles, utilizables de formas diferentes según los requerimientos
del juego. Y a esto se asocia que no es un problema de infraestructuras. Es
un problema de usos. De eliminar y no poner barreras para su disfrute. Por
qué enfatizar en la administración de los espacios antes que en la operación
de los espacios?. El reto no es quien se queda con las llaves de un espacio
-y por tanto el ejercicio del poder sobre el espacio- sino quien tiene mayor
habilidad para identificarse y sintonizarse con las expectativas, necesidades
y gustos por satisfactores de una comunidad. No se
trata de espacios públicos "bonitos" o bien conservados. Se trata
de espacios públicos que por efectos de las vivencias lúdicas se conviertan
en lugares para la población. Es el
espacio público un bien de inventario o bien de consumo? Recuerdo hace 3 años
cuando durante la administración Peñaloza organizamos las Vacaciones
Creativas, el inmenso problema para que algunos rectores
"autorizaran" el uso de las instalaciones durante la temporada
vacacional por los niños de sus propias comunidades educativas, llegando
incluso alguna "rectora" a suspender el servicio de agua para
presionar la salida de los niños. Y en
la estructuración de usos lúdicos del espacio público es tal vez uno de los
casos más representativo para la aplicación de estrategias de ruptura. No
estamos frente a una demanda que genera oferta, estamos frente a una inmensa
oferta para la que hay que generarle demanda. Y esto
implica entender que en el él podemos avanzar en la construcción de un
Esquema de Vida Optimo de Ocio, en el que se puede tener tanto el ocio casual
como el serio, y que en ello podemos y debemos equilibrar la vivencia
recreativa espontánea del ciudadano que se goza su espacio, como la oferta de
procesos que hacen las instituciones para que todos nos disfrutemos nuestros
espacios convirtiéndolos a través de la lúdica en nuestros lugares. En
consecuencia, debemos adoptar posiciones frente a las opciones que se nos
presentan, y ser consecuentes con ellas en la práctica.
EQUILIBRIO
ENTRE EL ESTRATEGIAS
DE RUPTURA |
||||||||||||||||
|
|
Uso
apropiado de los documentos: Los
documentos pueden ser bajados o impresos (una sola copia). Usted esta
en libertad de editarlos y usarlos en sus proyectos, dando el crédito al
autor del documento. Esta
prohibido, moral y legalmente, vender el documento o hacer una reproducción
del mismo con ánimo de lucro. No esta
autorizado copiar, extraer, resumir o distribuir documentos fuera de su
propia organización, de manera que compita o substituya la base de documentos
de FUNLIBRE. |
|||||||||||||||
|
Nos interesa conocer sus comentarios sobre los
documentos Envíenos un mensaje |
||||||||||||||||
[1] [1] Ponencia presentada en el Panel “El espacio
publico como generador de usos alternativos para la convivencia ciudadana en
torno a la Recreación” dentro del III Foro Internacional de Parques
realizado entre el 22 y el 25 de Junio 2002. Bogotá.