Descripción
Se afirma que la recreación y el ocio pueden contribuir ala
justicia social con equidad siempre y cuando se asuma intencionalmente
orientada a que ello ocurra, lo que necesariamente requiere de avanzar cada
vez en una cualificación del talento formado en el campo o de otras
disciplinas con las capacidades para asumir este reto.
Si bien
algunos afirman que darle intencionalidad o educar para el ocio y la
recreación es contradictorio con sus principios libertarios, la tendencia que
se viene configurando desde diversas miradas y paradigmas, es que justamente
éstos han de ser abordados desde una pedagogía crítica de tal manera que se
contribuya a la formación de seres humanos emancipados y libres, más
autónomos y con las capacidades para apropiarse y transformar su realidad.
Dentro
del marco de globalización que a todos nos permea, es contradictorio escuchar
las reivindicaciones sobre la libertad individual, cuando a su vez se el
sujeto se puede volver esclavo del internet, del celular, de las modas, de expresiones
de ocio que son influenciadas por valores de los que el consumidor no es
mucha veces conciente, de formas de entretenimiento que son violentadoras de
las libertades humanas de otros;
es por ello que justamente, el sector ha de contribuir es a la
formación de sujetos capaces de tomar decisiones críticas y autónomas sobre
las alternativas que le llegan, sin querer con ello desconocer las bondades
que tiene el desarrollo tecnológico como herramienta democratizadora del
conocimiento y la información.
Educar para el ocio y la recreación y diseñar rutas de
desarrollo sectorial en los niveles distrital, regional o local no es
predeterminar las alternativas a las personas, por el contrario es desafiar
las tendencias del mercado y construir dinámicas y procesos donde sea el
participante quien determine qué quiere, por qué y para qué. El ocio como
vivencia para la libertad y la recreación como una expresión institucional de
las alternativas que desde esta perspectiva se configuren, han de atender a
unos mínimos requisitos políticos, ideológicos, técnicos y operativos que
hagan de ella realmente una estrategia para la construcción de escenarios más
democráticos.
De ahí la importancia de fortalecer y posicionar el Plan
Nacional de Recreación 2003 – 2008 como un medio para educar en relación con
los beneficios que ofrece el sector a los procesos de desarrollo y
transformación social y educativa.
Estamos en un periodo donde aún es posible “defender” y
posicionar a la recreación en los escenarios regionales y locales, de tal
manera que las administraciones, las instituciones y profesionales
responsables de los procesos de planificación no sigan ignorando una
tendencia que es mundial como es: reconocer la importancia del ocio y la
recreación en la vida de las personas y las comunidades.
Desde los eventos académicos que anteceden a este congreso,
hemos venido trabajando los beneficios de la recreación, las políticas
sectoriales, los avances investigativos y las reflexiones más actuales sobre
el tema en nuestro en país.
Este congreso entonces será la oportunidad para recoger y
afianzar tales tendencias, es claro, si se revisan las ponencias de los
simposios realizados durante el año 2003 a nivel nacional e internacional,
que la recreación definitivamente se está reconociendo como un medio para la
acción social y particularmente como un medio para el desarrollo de
capacidades humanas, desde un enfoque crítico, una perspectiva que busca
empoderar a los sujetos como actores sociales e influir sobre los entornos de
tal manera que se coadyuve – sumándose colectivamente a las políticas
públicas sociales – a que el desarrollo le llegue a las personas, pero dentro
de un marco de corresponsabilidad con el Estado.
Es cierto que la recreación puede ser el espacio para lograr una
mayor equidad y justicia social, pero eso sólo podrá afirmarse en la medida
que se trabaje intencional, rigurosa y seriamente para ello sin que
signifique contradecir los principios mínimos de libertad, satisfacción,
placer y libre elección.
Para el sector han de ser preocupación todos los sectores, de
todas las edades, contextualizados desde sus propias condiciones económicas,
culturales, sociales y políticas, ha de orientar también su mirada a
cuestiones tan preocupantes como la pornografía infantil – como forma de
entretenimiento – hacia el consumo acrítico de quienes tienen como acceder
económicamente a diversas opciones del mercado no siempre favorecedoras de su
desarrollo; a las personas que se han visto forzadas a desplazarse por el
conflicto armado, a los más pobres. Es decir, la equidad y la justicia social
supone el que se llegue a todos.
Es desde esta perspectiva que invitamos a participar en este
congreso, sabemos que actualmente son muy diversos los enfoques y las
aproximaciones a la configuración de las alternativas tanto públicas como
privadas de la recreación, y es en este espacio que se pueden confrontar,
cualificar, socializar y compartir.