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Ponencia |
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E. Chirinos – J. Strongone – L. Restrepo – L.
Saray El modelo es el de Aprendizaje
Transformacional, que nos invita a asimilar lo que aprendemos, y hacerlo parte
del observador cada vez más activo que estamos siendo. Sólo podemos cambiar el mundo que
somos capaces de observar. Sólo podemos entender y servir a nuestro cliente, en
procesos de Coaching, en la medida que
nos entendemos a nosotros mismos. La frase a la que me refiero en el
párrafo anterior es la de Mahatma Ghandi:
“Uno
tiene que ser el cambio que
quiere ver en el mundo”.
CUERPO, EMOCIONALIDAD Y LENGUAJE
Estos tres aspectos del ser, lenguaje, cuerpo y
emoción, conforman una congruencia cuyos
componentes se influyen entre sí, y en su totalidad. Esto abre la posibilidad
de utilizar cualquiera de ellos
para modificar a los otros dos.
Podemos modificar un estado anímico de apatía, por ejemplo, invitando al
cliente a un caminar fisiológico y
luego sinérgico, dentro de un proceso de Coaching (como lo hemos experimentado
en las vivencias de Biodanza). A partir
de una coherencia inicial en un cliente, por ejemplo, la transformación que
podemos producir en cualquiera de los dominios de lenguaje, cuerpo ó emoción,
se traduce en modificaciones de los otros, y estos cambios resultan en una
coherencia distinta, en línea con los resultados a los que aspira el cliente. A
menudo, los cambios en uno de los tres dominios no logran conservarse, debido a
la presión de coherencia que proviene de los otros dos. Ello obliga muy frecuentemente a
intervenir simultáneamente en los tres dominios, para asegurar que las
transformaciones producidas en uno de ellos sean coherentes en los otros. Nuestra
vida emocional es un factor crucial en cada esfera de la acción humana. Nuestras emociones son
determinantes en lo que podamos o no lograr en los contextos de familia,
trabajo, aprendizaje, sociabilidad y
espiritualidad. Cada vez que experimentamos un suceso inesperado se activa una emoción.
Las asociamos con los quiebres, es decir, con interrupciones de nuestra transparencia,
término que en Cuando hablamos de emociones, por lo tanto, podemos señalar las
circunstancias particulares que las generan. Podemos identificar los
acontecimientos que “gatillan” las emociones, según terminología
utilizada por Maturana. Si estos acontecimientos desaparecen, normalmente las
emociones que los acompañan también desaparecen. Las emociones son específicas
(identificables y definidas: alegría, rabia, miedo, por ejemplo) y reactivas
(son respuestas automáticas a los acontecimientos inesperados). Los
acontecimientos las preceden. Al referirnos a las emociones, a menudo estamos
observando la forma en que ellas
modifican nuestro horizonte de posibilidades. El reconocimiento de la relación entre la emoción, cuerpo, lenguaje
y conocimiento, nos permite no sólo una
determinada interpretación de los fenómenos emotivos, sino también de
posibilidades concretas de pensamiento y acción. ESTADOS DE ÁNIMO COMO
MARCOS CONDUCTUALES Los estados anímicos enmarcan las conductas desde las cuales realizamos
nuestras acciones, mientras que las emociones tienen que ver con la forma en
que respondemos a los sucesos. Con los estados de ánimo enmarcamos el horizonte
de posibilidades. Cuando estamos en un
determinado estado de ánimo, nos comportamos dentro de los parámetros que tal
estado determina en nosotros. En un impecable proceso de Coaching, las
competencias de observación de los estados de ánimo y emociones, nos permite
intervenir en el diseño de condiciones favorables para el cliente. Existe una estrecha
relación entre emociones y estados de ánimo. Lo que empezó como una emoción
ligada a un determinado acontecimiento, puede a menudo convertirse en un estado
de ánimo, si dicha emoción permanece con la persona el tiempo suficiente y se
hace parte de su marco conductual. Esto suele suceder con la experiencia o
influencia de acontecimientos sensitivos importantes. Los estados de ánimo son
constitutivos de la existencia humana. Diferentes hogares, empresas,
instituciones, lugares, países, ciclos climáticos, estaciones del año, días de
la semana, horas del día y la noche, edades,
tienen diferentes estados
anímicos. Una pregunta que los coaches nos podemos
hacer continuamente, para internalizar esta distinciones ¿En que estado anímico tmeencuentro en este
momento? ESTADOS ANÍMICOS Y ACCIÓN Las emociones y estados de ánimo son predisposiciones para la acción. Dependiendo del estado de ánimo
en que nos encontremos, ciertas acciones son posibles y otras no, algunas
posibilidades están cerradas y otras no. Nuestros estados anímicos también condicionan la forma en que
efectuaremos esas acciones. En los
deportes competitivos es determínate la emoción y estado anímico desde el cual
actúan los jugadores. Desde la más temprana infancia aprendemos de esta
conexión entre estados emocionales y acción. Nuestro reto como seres humanos es darnos cuenta de nuestras
emociones y estados anímicos y desarrollar competencias para alinearlas con
nuestros objetivos y metas. Cuando conversamos, por ejemplo, es importante
asegurarnos que el estado de ánimo de la
conversación sea el adecuado para lograr lo que se espera que esa conversación
produzca. El primer paso para modificar ese estado anímico a nuestro favor es
observarlo, es decir, identificarlo: darnos cuenta de su presencia e
influencia. Esto nos hace volver a uno de los postulados básicos del Coaching: No nos es posible intervenir en un mundo que
no somos capaces de observar. Nuestras emociones y estados de ánimo son como lentes, y a través de
ellos observamos el mundo. Las diferentes emociones y estados de ánimo son diferentes
aperturas al futuro. Nuestros estados de ánimo conforman el mundo en el que
vivimos. Los seres humanos no nos relacionamos con nuestro entorno natural y social tal y como éste es,
puesto que no sabemos cómo es realmente; sólo somos capaces de percibirlo de
acuerdo con nuestra propia interpretación, estos es, según nuestro mapa
mental, que, entre otras cosas, está siempre influido por nuestros estados
de ánimo. En este sentido, cada estado de ánimo trae consigo su propio mundo. Uno de los problemas que enfrentamos es que los estados de ánimo son a
menudo transparentes para nosotros. No los notamos y, por lo tanto, juzgamos
que lo que pertenece a nuestros estados de ánimo es propiedad de nuestro mundo.
Normalmente suponemos que el mundo es tal cual lo observamos, sin detenernos
a examinar el papel que juega el
observador en aquello que observa. Normalmente no nos damos cuenta que estas características positivas y
negativas no pertenecen al mundo mismo, como algo separado de nosotros, sino al
observador que somos, según el estado de ánimo en que nos encontremos. Nuestro mundo reside en el estado de ánimo en que estemos. Cuando cambia
nuestro estado de ánimo, el mundo cambia con él. E. Ch. Dos dominios
complementarios de observación de los estados de ánimo. Podemos darnos cuenta del estado de ánimo de una persona a partir
de su postura corporal y de su lenguaje. Usamos la distinción de la
corporalidad para referirnos a nuestra forma de gesticular, a nuestras posturas
corporales, a la forma en que un individuo se mueve en su entorno y asuntos
relacionados con el uso del cuerpo. Un cambio en nuestro estado emocional produce modificaciones biológicas.
Un cambio en nuestro estado de ánimo puede provocar latidos del corazón más
lentos o más rápidos, que el nivel de adrenalina en nuestra sangre sea más alto
o más bajo, sudor, fatiga, dolor de estómago, etc. De forma similar, el lenguaje influye positiva o negativamente en los
estados anímicos, y viceversa. 1° Estados de ánimo desde el dominio de la corporalidad: Podemos predecir qué postura corporal adoptarán las personas si sabemos
en qué estado emocional se encuentran, y viceversa. Cuando cambian nuestros
estados de ánimo, también lo hacen nuestras posturas corporales. Cambiando
nuestras posturas corporales, podemos cambiar nuestros estados de ánimo. La
forma en que nos paramos y movemos en el mundo, denota la forma en que
enfrentamos el mundo. 2° Estados de ánimo desde el dominio del lenguaje: Dependiendo del estado de ánimo en que nos encontremos, nuestras
conversaciones son diferentes. Nuestro estado de ánimo cambia cuando alguien
nos da una buena o mala noticia. Todos los días tenemos múltiples experiencias
en las cuales observamos cómo lo que decimos influye en el estado de ánimo de
la gente. ¿Qué ganamos con esta relación lenguaje, cuerpo y emoción? 1. Nos
permite ejecutar una reconstrucción lingüística de nuestros estados de ánimo y
emociones. 2. Desarrollamos
tres dominios de acción y diseño: Lenguaje, cuerpo y emoción. Sabemos que nuestra comunicación con otros se ve afectada por el estado
de ánimo dentro del cual ésta se desarrolla. En un contexto de familia,
empresa, negocios, o de coaching, por ejemplo,
es importante alinear el estado anímico con los resultados que deseamos
de la conversación. Es importante entonces actuar proactivamente en el diseño
de estados anímicos adecuados a nuestros propósitos y mostrar la importancia de
ellos a nuestros clientes en procesos de Coaching. Hacia una reconstrucción lingüística de los estados de ánimo. Los estados de ánimo juegan un papel equivalente al de los juicios. El
nexo entre estados de ánimo y juicios, permite asegurar: a) La relación de coherencia
entre emocionalidad y lenguaje. b) Abre la posibilidad de una
reconstrucción lingüística de los estados anímicos. Podemos tratar los estados de ánimo como juicios automáticos que hacemos
del mundo y de las posibilidades futuras que este mundo nos ofrece. Cuando estamos en estados de ánimo positivos, tales como felicidad,
entusiasmo, admiración, etc., nos encontramos en un mundo que está lleno de
nuevas posibilidades para el futuro. Mientras que en estados de ánimo
negativos, tales como tristeza, miedo, ansiedad, etc., nos encontramos en un
mundo que cierra posibilidades. Podemos reconstruir cualquier estado de ánimo tratándolo como un juicio
automático, que puede ser revisado, modificado (re-encuadrado) en una
conversación de Coaching. Los estados de ánimo en contextos sociales. Los estados de ánimo son contagiosos. Las comunidades determinan el estado
de ánimo de los individuos que pertenecen a ellas, pero el conjunto de individuos también determina el estado de
ánimo de sus comunidades. El estado de ánimo colectivo que prevalece en una
subasta de Los líderes, directivos, gerentes, supervisores son, entre otras cosas,
los diseñadores de los estados de ánimo en sus respectivas áreas de gestión
empresarial. Los jefes de familia lo hacen en sus respectivos hogares. Los
maestros y maestras en sus respectivas aulas. Cada comunidad de personas tiene sus estados de ánimo particulares. El
estado de ánimo de quienes prestan servicios en una empresa o institución
pública es central para la construcción de su identidad e imagen. Los estados
de ánimo sociales en una ciudad o país, determinan el horizonte de posibles
acciones de la gente y, por lo tanto, constituyen un factor importante en la
predicción de lo que pueden o no lograr. Se pueden movilizar los estados de
ánimo sociales y convertirlos en fuerzas históricas importantes. ¿Qué sucede cuándo no nos responsabilizamos por nuestros estados de
ánimo y los de nuestro entorno inmediato?, y por el contrario, ¿Qué sucede
cuándo sí nos responsabilizamos por nuestros estados de ánimo y los de
nuestro entorno inmediato? Los estados de ánimo como
un dominio de diseño. Cuando hablamos de diseñar contextos, reconocemos que nuestras acciones
tienen la capacidad, entre muchos otros factores, de intervenir y modificar el
curso actual de los acontecimientos. Como individuos, tenemos el potencial para
ser una fuerza activa que puede marcar
diferencias. La interpretación de estados de ánimo incrementa el poder que
tenemos como individuos, puesto que nos abre posibilidades de acción. Los estados de ánimo y las posibilidades de acción están estrechamente
conectadas y se influyen mutuamente. Al modificar nuestro horizonte de
posibilidades modificamos nuestros estados de ánimo, y viceversa. Existe
circularidad entre estados anímicos y posibilidades de acción. Es decir, actúo
según mi estado anímico, del mismo modo que mi estado anímico es según actúo. ¿Es
potente, verdad? El Coach estimula cambios en el estado anímico de su cliente cuando lo invita a actuar (usar su
cuerpo) de manera diferente. ...El ÉXITO está en la punta de |
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