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Mariantonia Rios 6 Abstract Las experiencias estructuradas propuestas
en los programas de Educación Experiencial, o cualquier otro evento de
aprendizaje, pueden poner a los individuos en Como educadores experienciales
decimos muchas veces que somos agentes de cambio o que facilitamos los procesos
de transformación y crecimiento en individuos y grupos. Sabemos que las experiencias estructuradas
que diseñamos, que los riesgos que proponemos y los descubrimientos y
aprendizajes que ayudamos a construir, son potenciales enormes de fuertes
reflexiones posibilitadoras de transformación.
Lo que me propongo en este escrito
es ir al trasfondo de estas certezas, al
profundizar en las teorías y modelos que me han ayudado a estar más
conciente de mi quehacer como educadora experiencial, a saber desde dónde y por
qué intervengo en un momento determinado y a tener una actitud alerta frente a
los cambios que puedo posibilitar en el otro. La referencia para esta reflexión
es el libro de Luckner y Nadler (1997), Processing
The Experience. Strategies to Enhance and Generalize Learning, quienes se
mueven desde teorías del Constructivismo,
el Aprendizaje Activo, las Narrativas y Parto de la premisa que el cambio es un
proceso que se da todo el tiempo en los individuos y que es el resultado de
diferentes factores internos y externos a él.
Nuestro reto como educadores experienciales, es el de estar capacitados para facilitar y
promover un proceso de cambio más conciente y en donde el individuo tenga una
mayor gama de posibilidades para elegir y proseguir su camino de
transformación. Todo proceso de cambio se caracteriza por
la permanencia temporal en un estado de desequilibrio. Este desequilibrio se
refiere a “…una toma de conciencia individual de la brecha existente entre
viejas formas de pensar y una nueva información. Motivando a los individuos a
que integren nuevos conocimientos o den forma a percepciones ya existentes” (Luckner
y Nadler, 1997: 19). El estado de desequilibrio crea un
efecto desorganizador o confusión del ego, en el cual la cualidad de caos o
disonancia predomina. El acto de
reestructurar o reorganizar para regresar al equilibrio, es en donde ocurren
los cambios de sentimientos, pensamientos, actitudes y patrones de
comportamientos. Irónicamente, es en el proceso de sentirse perdidos, ansiosos
e incómodos, en donde los individuos encuentran nuevas direcciones y a ellos
mismos. Como educadores experienciales,
estamos motivando, retando y apoyando a los individuos a construir un
significado personal a las experiencias que viven y a los aprendizajes que de
allí extraen. El objetivo es que la vivencia sea atravesada por la
reflexión profunda, y se convierta en una verdadera experiencia
posibilitadora de cambio y aprendizaje. Como facilitadores hacemos una invitación a los participantes a salir de su zona de
comodidad, a que tomen riesgos y a que asuman lo desconocido, creando un estado
de desequilibrio en el cual los
individuos se sienten ansiosos y son menos capaces de utilizar sus defensas
(zona de incomodidad). El entrar en esta zona y poder ser concientes de lo que
está pasando con ellos, posibilita el paso a la zona de crecimiento,
generándose diferentes y nuevas posibilidades de transformación. Nos encontramos acá con uno de los
modelos más potentes que ofrece la educación experiencial: El Modelo del Cambio
o
Es en el paso de la zona de comodidad a
la zona de crecimiento, en donde los individuos pueden hacer descubrimientos y
experimentar con nuevas opciones de pensamiento, sentimiento y comportamiento,
para transferir a sus vidas personales. El incremento de la conciencia y el
entendimiento de sentimientos y comportamientos, brinda a las personas una
mayor oportunidad de hacer cambios en su vida. En las experiencias estructuradas de
cualquier programa de educación experiencial, es vital que los participantes
pasen por la zona de incomodidad, sean concientes y se hagan responsables de
sus comportamientos y sentimientos. Pero igualmente es esencial que estos
descubrimientos tengan una directa conexión y se puedan utilizar en otros
aspectos de sus vidas. De esta manera, los individuos pueden percibir más claramente los beneficios del
nuevo conocimiento, lo que genera aprendizajes llenos de significados
personales. El siguiente esquema, nos muestra la
manera como los pensamientos, los sentimientos y los comportamientos que se dan
durante las experiencias de aprendizaje, también ocurren en diferentes
escenarios. El procesamiento ayuda a los individuos a acercar los círculos y a que estos se interconecten,
tanto que la concientización y el crecimiento que ocurre durante las experiencias
de aprendizaje produzcan ganancias en otras situaciones (Luckner y Nadler, 1997:
22).
Procesando para Generalizar y Transferir ¿Pero por qué es tan difícil promover el
cambio, mantenerlo y adquirir nuevos hábitos de comportamiento? Los seres
humanos aprendemos a desarrollar mecanismos de defensa y sentimientos
superficiales como una protección personal contra la propia ansiedad y como una
manera de mantener el equilibrio, aunque éste no represente una experiencia
positiva o sana para la persona. Luckner
y Nadler (1997:.24, 56) adaptan los
Modelos del Muro de las Defensas de Wegscheider (1979) y el de los Sentimientos
Superficiales de Fabian (1985), para explicar como nosotros nos protegemos de
los sentimientos esenciales con específicos comportamientos y sentimientos
defensivos. En la siguiente figura
intento unificar los dos modelos:
El muro de
las defensas Wegscheider Sentimientos
Superficiales y Afectos profundos de
Fabian Cuando el muro de las defensas es
sacudido, algunos sentimientos esenciales o profundos pueden ser experimentados
más intensamente. Sin las defensas normales, el desequilibrio trae una gran
fuerza que incrementa la intensidad emocional. En este momento nuevas vías de
reacción y sentimientos pueden ser significativas para el restablecimiento del
equilibrio. La educación experiencial
involucra en su proceso unas condiciones de cambio específicas, con el fin de
promover el desequilibrio al disminuir los mecanismos defensivos. Este proceso
de desarme de las defensas, hace que la gente busque nuevas vías de asociación,
lo que posibilita llenar de significado la experiencia. La mayoría de nosotros nunca hemos
aprendido como manejar nuestros
sentimientos constructivamente. “… pensamos que los sentimientos son
biodegradables, cuando en realidad ellos están contaminando nuestras emociones.
Lo que nosotros hemos aprendido a hacer con nuestros sentimientos es…” (Luckner
y Nadler, 1997:60)
Es posible ayudar a que los individuos naveguen con estas
emociones negativas, aprendiendo a:
CONDICIONES PARA EL CAMBIO
1. Esperanza. Esta condición existe cuando los
individuos ven la experiencia como una vía para resolver algunos de sus
problemas, sacar conclusiones o satisfacer sus necesidades. Usted puede
incrementar la sensación del individuo
de esperanza a través de: Contar historias acerca de lo que otras personas
aprendieron de la experiencia en el pasado; llevar a los participantes a
escribir y compartir sus expectativas;
hablar acerca de sus objetivos y de su potencial real ayudando a los
participantes a establecer pasos pequeños para el cumplimiento de sus metas. 2. Voluntad
de realizar una acción. Esta condición involucra una acción
física, emocional, mental y de comportamiento. Tomar riesgos es motivante. Cada
vez que usted domina algo, esto lo activa, y si el reto es cognitivo, afectivo
o psicomotor, los otros dominios también se incrementan. Vías para incrementar
la voluntad, son: Motive a los participantes a hablar y compartir sus
pensamientos y sentimientos, designe líderes o ayudantes para el día, lleve a
los participantes a experimentar con nuevos roles o comportamientos, presione
cuando los participantes quieran parar, identifique un límite o frontera y vaya
un paso mas allá. 3. Confianza.
Esta condición
connota una confidente dependencia de otros, de sí mismo, del líder y /o de la
experiencia. Aprender a confiar en la propias habilidades, puede generar el
incremento de la autoestima. Si
construimos un espacio de confianza adecuado en el cual los participantes
tengan: Permiso de sentir y ser, cuidado y seguridad, consistencia, empatía y
apoyo; va a ser más fácil motivar a los participantes a explorar, tomar riesgos y pedir apoyo y
ayuda. 4. Niveles
de Ansiedad Constructivos. Esta condición se da cuando los
individuos se sienten en problemas, en situaciones ambivalentes, confusión,
disonancia, incomodidad, frustración o estrés. Es esencial realizar el
diagnóstico del grupo y de cada individuo, estando seguros que el nivel de
ansiedad es constructivo y seguro. Los humanos se sienten vulnerables cuando
hay ansiedad. Y cuando ocurre esta desorientación, es posible que algo
significativo pueda emerger cuando el sistema defensivo está menos intacto.
Usted puede incrementar los niveles de ansiedad constructivos, usando
limitaciones físicas, incrementando el sentido de lo desconocido, haciendo que
los participantes experimenten con nuevos roles y haciendo actividades
diferentes o en diferentes formas. 5. Un
sentido de lo desconocido o lo impredecible. Esta condición
existe cuando los individuos tienen un sentido de asombro o misterio con
referencia a lo que ellos anticipan que están descubriendo en la experiencia.
Hay un límite de tiempo para racionalizar y defenderse. Lo impredecible deja a
las personas fuera del equilibrio y lleva
a los individuos a vivir en el aquí y en el ahora. Para aprovechar
apropiadamente este poder como condición de cambio: Absténgase de dar
respuestas que permitan a los participantes predecir y controlar el futuro,
constantemente cambie reglas y procedimientos para que los participantes estén
a la expectativa, utilice limitaciones físicas, incremente niveles de ansiedad
constructivos, aumente la percepción de riesgo. 6. Percepción
de Riesgo. Esta condición
existe cuando los individuos perciben la experiencia como riesgosa o peligrosa
a nivel físico, emocional y /o comportamental. En la mayoría de programas
experienciales, hay un gran contraste entre la percepción de riesgo y el riesgo
real. Uno de los principales componentes del procesamiento es ayudar a los
participantes a entender, cómo sus percepciones de riesgo son creadas, para
luego transferir este aprendizaje a otras percepciones de riesgo que existen en
sus vidas. Usted puede aumentar la percepción de riesgo:
Incrementando niveles constructivos de ansiedad, aumentando el sentido de lo
desconocido e impredecible haciendo cosas inesperadas, desarrollando acuerdos
de comportamientos en donde se tomen riesgos emocionales y físicos. TRABAJANDO
EN ROMPIENDO
LAS FRONTERAS HACIA UN NUEVO TERRITORIO El
desequilibrio, como lo mencionamos anteriormente, es el principal catalizador
para el cambio. En un esfuerzo de atenuar el desequilibrio, un individuo debe
intentar con un nuevo “mapa mental”, producto o acción, con el propósito de
experimentar el éxito. En este momento se dan acciones o “se rompen límites”,
aportando información que facilita la transferencia de aprendizajes de estos
éxitos a otros espacios. Una de las
piedras angulares de la educación experiencial, es que nosotros motivamos a la
gente a enfrentar asuntos que ellos generalmente no hacen por sí mismos. En
otras palabras, ellos abandonan su mundo seguro, familiar, confortable y
predecible, hacia un incomodo nuevo territorio. Es en las “Fronteras” en donde
muchas personas se regresan a la zona de comodidad, o avanzan a un nuevo
territorio de crecimiento. Es en las fronteras, cuando las personas
se acercan a lo desconocido, a un nuevo territorio, en donde el desequilibrio
se incrementa y una sensación de incertidumbre aparece. Como se mencionaba
anteriormente, el muro de las defensas y los patrones habituales se destacan,
en un esfuerzo de controlar el sentimiento de desequilibrio. El
siguiente modelo representa el paso entre los dos mundos, donde los individuos
escogen entre regresar o avanzar. (Luckner y Nadler, 1997: 29)
Trabajando en las Fronteras: Edgework Una valiosa
información se pierde cuando nosotros esperamos a que la persona haya terminado
una actividad de aprendizaje para llevarlos a reflexionar sobre el proceso. Los
participantes han experimentado fuertes cambios mentales, emocionales y
fisiológicos. Nosotros abrimos un espacio para la discusión, cuando ellos han
regresado al equilibrio sin desarrollar una verdadera conciencia de lo que
recientemente han experimentado. Como resultado, en futuras confrontaciones en
las fronteras, los individuos están desprovistos de este conocimiento, y pueden
simplemente reaccionar a estos síntomas más que enfrentarlos. Nosotros podemos
lograr que no se den estas perdidas de oportunidades haciendo “Edgework”
(Trabajando en las Fronteras) y procesando para poder avanzar y hacer rupturas.
Es esencial procesar antes de
hacer algo, mientras se está haciendo y después de hacerlo. Luckner y Nadler
presentan un modelo, en donde denominan: S
( Comúnmente nosotros procesamos lo que ha
sucedido después de la actividad, momento S + 1. Este procesamiento es muy
valioso y puede ser más aprovechado cuando exploramos lo que sucedió en las
fronteras mientras se hacia la actividad, o el momento o los momentos antes del
éxito (S – 1). Usualmente estos momentos
pasan rápidamente sin la conciencia de los individuos o del grupo y están
generalmente perdidos para el aprendizaje actual y futuro. Luckner y Nadler, ponen
estos momentos en la frontera debajo del microscopio, para examinar los
sentimientos, patrones, conversaciones, fisiología, creencias, ayudas y
metáforas que los orientan. En efecto, lo que ellos nos sugieren hacer, es que
congelemos los momentos antes del éxito o de la retirada, para que los
pensamientos, sentimientos y acciones de los individuos que evidencian sus
fortalezas y debilidades se hagan concientes y sean interna y externamente
comunicados. La experiencia y el procesamiento pueden
ser vistos de la siguiente manera:
COMPONENTES PRESENTES EN
Luckner y Nadler nos muestran este
modelo, al poner bajo el microscopio 1.
Defensas y Patrones de comportamientos típicos: Como se mencionó anteriormente las
defensas o los patrones de comportamiento
que emergen como protección contra la ansiedad o el miedo a ser herido y
al rechazo, son generados en estado de
desequilibrio. En
2.
Sentimientos: Los sentimientos son importantes para ser
conciente de, y entender muchas situaciones.
Muchos de nosotros hemos aprendido a “no sentir” y no hemos aprendido a manejar y algunas
veces solo a tolerar los sentimientos cuando son incómodos, desconocidos y
negativos. Lo que nosotros hemos
aprendido es a contener, a negar y a abolir sentimientos. Los sentimientos se
intensifican cuando estamos cerca de un nuevo territorio y sus fronteras. En
S-1, nos volvemos ansiosos, impacientes, miedosos, excitados, confusos y
vulnerables. Al finalizar las
experiencias de aprendizaje, los participantes deberían saber cuales son sus
sentimientos, cómo responden normalmente
a estos sentimientos y que sucede cuando experimentan con nuevas reacciones a
estos sentimientos esenciales. 3. Fisiología: La fisiología de las personas puede dar
información sobre lo que están sintiendo y como lo están sintiendo en
determinado momento. La fisiología es análoga a la luz roja en un carro que
significa que algo está funcionando mal y necesita ser explorado y de pronto
reparado. Para nuestros propósitos, la fisiología significa las claves
internas de los síntomas, como la
taquicardia, la cara roja, sudoración, respiración agitada y pupilas dilatadas,
acompañados de signos externos como la postura, forma de caminar, tono de voz,
manierismos y contacto visual. En la frontera, la fisiología normal de un
individuo, suele intensificarse. Hay
una cualidad reflexiva entre sentimientos y fisiología, desde la cual cada una
influencia a la otra. Nosotros primero
queremos ayudar a los individuos a ser concientes de sus señales. Estas tienen
información que indica la clase de sentimientos que están presentes. Segundo,
motivamos a los participantes a cambiar sus posturas, respiraciones y
manierismo, para convertirlos en nuevos sentimientos y empoderarlos a ir hacia
previos caminos bloqueados. Parar el
proceso en S-1, ayuda a identificar estas señales o síntomas que pueden estar
inconcientes y mas adelante ser un nuevo recurso para la persona. 4.
Creencias: Las creencias son los mapas cognitivos o
mentales que usamos como guías para estar seguros en nuestra zona de
comodidad. Son construidas de una red de
premisas y supuestos. Nuestras defensas, patrones o acciones, son los
significados que nosotros usamos para estar orientados. Estas creencias, como las defensas, son
formadas tempranamente en nuestras vidas y pueden haber sido influenciadas o
reforzadas por la familia y / o amigos. Hoy, estas pueden ser obsoletas, auto limitantes, cuando antes
pudieron haber sido necesarias para nuestra sobrevivencia. Es importante tratar de observar el común
denominador o lo que reside debajo de las creencias. Una vez que los
participantes son concientes de éstas en las experiencias estructuradas, será
más fácil para ellos detectar si emergen en otras situaciones límites y cómo. 5.
Conversaciones: Son las historias o conversaciones que
nosotros tenemos con nosotros mismos. Esto también se denomina dialogo
interior. Estas conversaciones a menudo vienen de la estructura que soporta y
afirma nuestras creencias autolimitantes.
Nosotros queremos ayudar a los participantes a ser concientes de sus
diálogos internos o auto-conversaciones y a aprender a debilitarlos. Es importante para los participantes saber
que cuando están en | ||||||||||